En un momento en que la literatura se hallaba dominada por el componente realista, cuando los autores se afanaban por la reproducción fotográfica de la sociedad e incluso se imponían las tesis de Emile Zola, que propugnaba ir un paso más adelante, aplicando a la narrativa las tesis empíricas del Positivismo filosófico y utilizando la literatura para analizar científicamente la sociedad, surge un novelista cuya obra no se somete a ninguna de estas teorías.
Nos referimos al también francés Julio Verne (Nantes, 1828-1905), verdadero creador de la novela fantástica y de aventuras y uno de los autores más leídos de todos los tiempos. Perteneciente a una familia acomodada de juristas, pronto se vio que el joven Verne no albergaba ningún interés por el Derecho y sí por la Ciencia y la Poesía, cuyos artículos coleccionaba de modo casi obsesivo.
No obstante, se licenció en Leyes, aunque jamás ejercería. Prefirió aprovechar su estancia en Paris para introducirse en los cenáculos literarios y comenzar a escribir novelas. En ellas veía la posibilidad de plasmar las aventuras que su espíritu audaz le hacia apetecer y que nunca podría afrontar.
Fruto de su labor fueron obras como Veinte mil lenguas de viaje submarino, La isla misteriosa, La vuelta al mundo en ochenta días, o Cinco semanas en globo, entre otras muchas, narraciones todas ellas que muestran, además, un extraordinario conocimiento de los avances científicos y de los descubrimientos etnológicos de su época.
En esta misma línea se inscribe Viaje al centro de la Tierra, aparecida en 1864 y que, por tanto, constituye una de las primeras que publicó. Nos presenta al científico alemán Otto Lidenbrock, quien, al descubrir un escrito de un sabio medieval en el que éste afirma haber llegado al centro de la Tierra, se propone seguir sus pasos.
Organiza la expedición y parte, en compañía de su escéptico sobrino Axel y un guía islandés llamado Hans. Tras introducirse a través de la boca de un volcán, los arriesgados aventureros afrontarán mil peripecias y conocerán un mundo fantástico que ni siquiera podrían haber sospechado.
Y es que la novela no es sólo un relato de aventuras, al estilo de, por ejemplo, La vuelta al mundo en ochenta días, sino que en ella existe un componente fantastico al menos igual de importante que las peripecias que afrontan los protagonistas: un mundo interior prehistorico, con criaturas impresionantes, mares intraterrestres y otros muchos elementos increíbles esperan a los expedicionarios. Todo ello narrado con el vivaz estilo de Verne que subyuga al lector ante tanta peripecia.
Podéis leer la obra aquí.
Fotos: Julio Verne: Kaganer en Wikimedia | Monumento en Vigo: Genhoos en Flickr



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3 Comentarios en “Viaje al centro de la tierra, de Julio Verne, aventura y fantasía en pleno Realismo literario”
los felicito por la página
muy interesante la presentación
hola que tal buestros lectores