La fundación de un imperio
Arma virumque cano…
Por
Inma Manzanares, en 1 de Julio de 2008
...de eneas, y aunque ya no sea parte del argumento de la eneida, pueden recurrir a la historia de roma de tito livio, libro primero. si se conforman con un rapido resumen, aquí va:
segun la mitología, eneas se casaría finalmente con lavinia, y fundaría una ciudad llamada lavinium. su hijo ascanio fundo otra ciudad: alba longa e iniciaría la dinastía albana. tras una serie de reyes, en alba longa reino procas, que tuvo dos hijos: numitor y amulio. por edad, el reino le correspondería a numitor, pero amulio, no se conformo con ser el segundo. destrono y envio al exilio a su hermano numitor, mato a sus hijos varones y encerro a su unica hija rea silvia en el templo de las vestales. asegurandose así que no tendría hijos. claro que cuando los designios de los dioses intervienen, los de un reyezuelo no son nada. rea silvia quedo prenada del dios marte, y tuvo dos hijos gemelos: romulo y remo. para que su tío no los asesinara, los echo al río tiber, que por aquella epoca andaba crecido. sigue la leyenda contando como una loba (lupa tambien era el nombre con el que los romanos designaban a las prostitutas) los recogio del río y los llevo hasta su cueva, donde los encontro el pastor facundulus y se los llevo a su esposa para que los criara como hijos propios. sabiendo todos, sin embargo, cuales eran los orígenes de los ninos. cuando los ninos crecen y conocen quien es su abuelo, reunen a un grupo de jovenes, destituyen a amulio y vuelven a su trono a numitor.
los dos hermanos buscan un territorio que quedaba en un lugar estrategico, entre colinas y cerca de zonas pantanosas, y fundan lo que sera mas tarde roma. tras una disputa entre ellos, y tras matar a remo, romulo sera el encargado de seguir la dinastía y fundar la ciudad que sera duena del mediterraneo.
claro, repito, todo esto no aparece en la eneida pero nos muestra el por que del interes de virgilio en escribir la historia de eneas como fundador de la grandeza romana.
y para acabar, algunos datos externos a la obra, pero de interes: la obra fue un encargo hecho a virgilio por el emperador augusto. virgilio era en este momento el poeta de la corte. augusto iniciaba su imperio, tras la guerra civil que sucedio a la muerte de cesar. se iniciaba, ademas lo que en historia se conoce como la pax augusta, un tiempo de pacificacion (mas o menos), el momento de exaltacion del nuevo regimen.
cuando virgilio muere, pide en su testamento a augusto que destruya el manuscrito de la eneida, no obstante, augusto no iba a perder la oportunidad de dar a conocer aquella hermosa propaganda para roma (que maravilla si todas las propagandas políticas fueran, al menos, la mitad de hermosas que la eneida, ¿no?), así que se ocupo de buscarle editores y hacerla publicar.
lo que no solo el buen gusto literario le debe agradecer, sino toda la historia de la literatura y de la musica, en la que ha dejado su influencia, desde las frecuentes alusiones a eneas en la literatura medieval, pasando por la aparicion de virgilio en la divina comedia hasta las operas basadas en la historia desarrollada en la eneida, para mi gusto, la mas bella, la de purcell, dido y eneas.
otras obras de virgilio: las bucolicas o eglogas, en las que recrea ambientes pastoriles y las georgicas un magnífico manual de como cultivar la tierra, salpicado de leyendas e historias mitologicas, supuestamente destinado a los soldados que habían conseguido terrenos con la reforma agraria realizada por augusto (por la que el propio virgilio fue perjudicado al perder sus tierras).
y como ultimo bocado, la descripcion que dido hace de su amado eneas, todo un ejemplo de exaltacion del ‘objeto’ amado:
“¡oh ana, hermana mía!... pero ¿que huesped extraordinario ha entrado en nuestra casa? ¡que valor el suyo!, ¡que gallardía!, ¡que numero de hazanas! creo en verdad, y no puedo enganarme que es de la raza de los dioses. el temor fue indicio siempre de bajo nacimiento. mas, ¡ay!, ¡como se confabularon los hados contra el! ¡que adversidades guerreras ha tenido que sufrir hasta el fin! ¡que epopeya la suya!”...