El afecto del perro rescata al poeta
Por
Gonzalo Valdivia Dávila, en 28 de Agosto de 2008
...el animalito solo tiene su vida y a sí mismo para ofrecerse a su amo, para salvarlo del dolor, animarlo y acompanarlo. la no comprension de la mirada y el oído del perro revela que el perro esta libre de toda maldad producida por el hombre, el no oye el ni mira el mal porque es incapaz de recrearlo. su ethos es de amigo, de companero, tiene un rol en la vida que no lo puede ocupar nadie, aun en la desgracia, la mascota puede correr por el monte para reconstruir el animo quebrado de su dueno, quiza si el se doliese como el poeta, ninguno de los dos superaría la situacion.
el desastre alrededor: los perros huerfanos han perdido la alegría, estan turbios por la pena y el dolor, no hay quien cuide de ellos, han perdido el abrigo y la seguridad de sus casas, ahora ruinas del bombardeo. ellos “surgen de las rotas neblinas”, hay humo entre los escombros, se siguen consumiendo los restos de las casas por el fuego, salen de la destruccion, como el unico rezago de vida que queda en sus hogares. la muerte se vuelve cotidiana, varios coches recogen los cadaveres de la multitud, sin momento para velorios ni cortejos, la muerte arrasa con la poblacion, por ello es imposible que el poeta no lo lamente; el nino era inocente no sabía en que consistía el bombardeo y ahora es uno mas de los muertos. en la guerra se pierde a los mejores amigos, a la familia, o ella ya no ve por los parientes pues tienen suficiente preocupacion con salvar su nucleo familiar, algun amigo puede desertar de una causa y traicionar los ideales de justicia y equidad. todo ello ignora el perro, pero solo por su inocencia, su vida esta hecha para el amor, no comprende la crueldad del hombre, su unico afan es estar junto a su amo. la ciudad arrasada esta representada en “esta heroica pena bombardeada” pues la tristeza...