
"Alicia Alonso con Nicolás Guillén."
Nicolás Guillén (Camaguey, Cuba, 1902-1989) fue un poeta y periodista afrocubano que rescató la oralidad de los negros africanos como componente mestizo de su nación. Su poesía pasó por el posmodernismo hasta la vanguardia, llegó a tener cierto matiz social para expresar la postergación de los negros ante una economía que los relegaba, pero no por ello el ethos de su raza era pesimista sino todo lo contrario, festivo, vital, musical, creativo y ardiente. Su poemario ‘Sóngoro cosongo’ (1931) se inicia con el poema ‘Llegada’ que enuncia el ingreso del elemento étnico africano en Cuba.
El poemario configua al hombre del pueblo negro o mulato, bueno por esencia, lo presenta recreando su arte que es su música, en los poemas ‘Bongo’, donde anuncia el resurgir de su raza que tiene de Changó y Santa Bárbara; ‘Organillo’ y ‘Velorio de Papá Montero’, que habla del funeral de un humilde sonero que muere asesinado. Está presente la mujer en el baile sensual, con mulatas que invitan a liberar el Eros en ‘Rumba’ y ‘Secuestro de la mujer de Antonio’, también dibuja el trabajo del negro en el cañaveral a servicio del yanqui en ‘Caña’ y patenta el legado africano en vocablos que vienen oralmente del yambo en ‘Canto negro’.
El continuum de la voz africana

"Nicolás Guillén joven."
En el prólogo a este libro, Guillén habla de la presencia indeleble del elemento negro, que ingresa incluso a la cultura blanca, cohesionando la nación cubana. El negro en este poemario puede ser un destacado púgil que tiene el poder animal de la ardilla, mono y toro; e incluso une Harlem con la Habana con su carrera deportiva en ‘Oda a un boxeador negro cubano’, pues sus combates poseen la gracia de un show de Broadway. El hombre del pueblo está recreado en ‘Quirino’, un negro que se deleita en su mulata y ‘Chévere’, donde el juego de palabras significa la picardía de su raza.
En ‘Mujer nueva’, la negra se identifica con la sensualidad y la música, esta idea es recurrente en ‘Madrigal 2′, mientras que en ‘Madrigal 1′, el sema de oscuridad se entiende como la piel con atributos del tronco quemado y el sabor de las uvas moradas. El poemario se cierra con ‘Pregón’, la actualización de un personaje que llama a la trigueña a que se acerque a su carretón, donde ofrece mango, plátano, melón y mamey, ya que las frutas simbolizan la frescura y vitalidad del Eros. Todo este libro representa el predominio de la raza negra en la cultura por ingreso a todo campo de la cultura.
Conclusión
Reconozco que cada poema de este libro merece un post aparte, pero he tenido que sintetizar contenidos buscando el hilo conductor del rescate de la oralidad afrocubana, sentido del mensaje de Guillén para enunciar a una Cuba que se presenta, integra y comparte desde el pueblo, el deporte, el baile, la música y finalmente a través de la poesía negra como manifestación de un legado poetizado en el arte.
Lectura del poemario | ‘Sóngoro cosongo’, de Nícolas Guillén en Bibliotecasvirtuales
Imágenes:

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
esta super tu libro pero tengo una pregunta.
¿que quierias expresar sentimiento dedicasion o que mas?
Gracias por tu comentario Karla, lo que hice fue sintetizar el poemario Sóngoro Cosongo, hay que ver que para Guillén el habla popular llevada a la poesía tiene mucha significación y un valor positivo, de acuerdo a tu pregunta, el poeta cubano expresaría la pertenencia a un grupo étnico, el sentimiento de afecto y consideración de la cultura popular y del mestizaje en Cuba (racial, cultural, etc)
Saludos
soy estudiante de la carrera de letras en santiago de cuba, estoy haciendo un trabajo sobre los vacablos africanos en Nicolas Guillen, ese tambien es mi tema de tesis necesito informacion asi cuando yo termine pongo mi trabajo en esta pagina.