
"Conrad Aiken joven"
Conrad Aiken (1889-1978) fue un poeta influenciado por el psicoanálisis, en su poema ‘Retrato de una muchacha’, el yo poético celebra la belleza de su amada, la cual puede compararse a la armonía de las cosas simples y perfectas de la naturaleza como una flor y una hoja, o también a tres hermosas peregrinas que evocan a las tres gracias griegas: la belleza, el hechizo y la alegría, llamadas Áglae, Eufrosine y Talía. El poema discurre además sobre la fugacidad de la dicha de contemplar a la amada, pues vislumbra un futuro incierto que preocupa al yo poético.
La belleza de la amada irradia encanto y jovialidad, satisface al amante porque colma sus expectativas, el yo poético va creando música conforme canta a su amada y sus palabras son como hojas que las arrastra el viento, por ello puede llegar el silencio para que él reflexione sobre su amada, quien se acerca a lo perfecto. Las gracias son evocadas bailando levemente cerca de los amantes, y su canto se enuncia como un comentario meta literario, ellas van a irradiar dicha a todo el mundo hasta cubrir su campana azul o el cielo en el crepúsculo.
Celebrando la perfección de la amada

"Conrad Aiken (1889-1978)"
La belleza siempre ha sido recreada como un bien escaso en la literatura, este hecho motiva su celebración en la poesía. La belleza es un don que se actualiza como bien en sí mismo, en este estado de deleite se enuncia el texto artístico, velando un cierto temor a perder el gozo o separse de la amada que es fuente del placer. El poema construye un ambiente de ensueño, pues todo está idealizado, sin embargo se asume cierto porque refleja los momentos de dicha del yo poético, mediante la celebración la contemplación se asume cierta sin descreer nada de ella.
Las tres gracias pueden verse como una sola mujer en tres ángulos distintos, en concepciones clásicas salen tomadas de la mano, por ello su parecido puede dar pie a la síntesis de ellas en la hermosura de la amada. El poema también evoca la arcadia, pues la música emana de un ambiente que se construye para celebrar la belleza y el bien que produce el encanto de su presencia. En la arcadia todo es placentero y es lugar donde cualquier manifestación artística se retroalimenta con las demás, de allí sale la equivalencia de la poesía con la música y el canto de las gracias.
Conclusión
La celebración de la belleza en un ambiente de evocación y retroalimentación de las artes ocurre en la Arcadia, un lugar para actualizar los arquetipos de la literatura como las tres gracias bailando que son sintetizadas por la belleza de la amada, que en su perfección es una obra acabada como la flor, la hoja y el árbol, hermosos en sí mismos.
Lectura del poema | ‘Retrato de una muchacha’, de Conrad Aiken en poemaseninglés
Imágenes:

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
He leido ese poema hermoso!!!!!