‘Retrato de un artista adolescente‘ (A Portrait of the Artist as a Young Man, en inglés) fue publicada como un serial en la revista ‘The Egoist’ durante 1914 y 1915. No sería hasta el año 1916 cuando aparecería en formato libro. Durante estas entregas, los lectores de la época conocerían al protagonista, Stephen Dedalus, desde su más tierna infancia hasta su madurez personal, personaje que al mismo tiempo hace las veces de alter ego del propio Joyce. De hecho, será precisamente a través de Dedalus cómo el escritor irlandés nos traslade a los escenarios de su infancia y adolescencia, realizando un profundo trabajo basado en la memoria personal.
En todos y cada uno de estos episodios semi-autobiográficos los temas capitales en la bibliografía de James Joyce están presentes: el pecado, el catolicismo, la penitencia, las normas sociales, el sacrificio… Motivos que también estarán presentes en sus dos obras magnas: ‘Dublineses‘ y ‘Ulises’. De hecho, el personaje de Stephen aparecerá en su ‘Ulises‘, como alegoría del personaje homérico Telémaco. Otros de los rasgos típicamente joycianos también se pueden apreciar en ‘Retrato de un artista adolescente’. El primero de ellos, su manifiesta adoración por Irlanda y su cultura en general, y por la ciudad de Dublín en particular.
Sin embargo, el autor se rebela contra gran parte de los convencionalismos que dicha sociedad irlandesa, a la que tanto ama, le ha impuesto desde su infancia. La adolescencia entendida como proceso de aprendizaje tendrá un enorme peso en la historia y será uno de los motores del relato, pues a través de Dedalus, el autor se rebela contra todos las normas no escritas bajo las que fue educado y que rechaza profundamente: el protocolo, ell catolicismo rígido, la falsa amabilidad, la necesidad de mantener las apariencias, etc. Otro de los rasgos predilectos de Joyce es la presencia del monólogo interior, pese a que durante la narración domine la tercera persona.
En definitiva, ‘Retrato de un artista adolescente’ es una suerte de un testamento vital que nos permite conocer cómo (y sobre todo, contra qué) se construye la memoria y la identidad de James Joyce. De hecho, esta obra pertenece al llamado género del Bildungsroman, al tratarse de una novela inciática donde el aprendizaje marca el ritmo de la misma. Un ritmo que, por otro lado, está dominado por el característico estilo de narrar de Joyce: los continuos desvaríos y reflexiones, los giros argumentales en cuanto al pensamiento del autor/protagonista. Con esta aparente confusión y arbitrariedad, además de su tradicional y sorpresivo juego con el lenguaje, Joyce nos traslada una idea muy clara: la crisis existencial de Stephen Dedalus. Esto es, la suya propia en última instancia.

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.