Cuando un escritor que ha cultivado todos los géneros literarios destaca abrumadoramente en uno de ellos, tiende a quedar en un segundo plano o, incluso, a olvidarse, el resto de su obra, aunque esta no sea de menor calidad. Se le encasilla en ese género y sus otras creaciones -en el mejor de los casos- se mencionan de pasada, como si fuesen poco importantes.

César Vallejo
Tal es lo que le ha sucedido a César Vallejo (Santiago de Chuco, Perú, 1892-1938). Su labor poética es tan importante que los estudiosos de la literatura, prácticamente, se han olvidado de que también escribió teatro y narrativa.
Vallejo nació en una familia muy humilde y todo parecía destinarlo a la carrera eclesiástica. Pero no fue así. Su vocación de escritor fue más fuerte y, aunque conservó sus convicciones religiosas toda su vida, la literatura y el periodismo fueron sus principales tareas. Tras pasar su juventud en Perú, con escasa fortuna económica –incluso visitó la cárcel-, en 1923 se translada definitivamente a Europa, a París, aunque pasará largas temporadas en España. Su ascendencia india le proporcionaba un aire mestizo que González Ruano describió así: ‘Era un hombre muy moreno, con nariz de boxeador y gomina en el pelo’.
Desde muy joven, debido a su íntima amistad con José Carlos Mariátegui, uno de los principales intelectuales del movimiento en hispanoamércia, se introdujo en el marxismo, que compatibilizaría con sus inquietudes estéticas y religiosas. En su personalidad, no obstante, destaca sobre todo su sensibilidad para el dolor, tanto propio –fue un hombre torturado- como ajeno. Y, como artista, mantuvo una fuerte independencia con respecto a las corrientes literarias del momento y una permanente inquietud renovadora.
Ello se aprecia, sobre todo, en su labor poética. Tres libros fundamentales para las letras hispanoamericanas salieron de su pluma. El primero es ‘Los heraldos negros’ (1918), libro de un Modernismo tardío, más sencillo, menos fastuoso, en el que no hay lugar para ninfas ni cisnes. Temáticamente, a lo personal y propio, se añade la realidad americana, sentida desde su sangre indígena. Algunos poemas son de una extraordinaria hondura humana.

Vista de Santiago de Chuco, ciudad natal de Vallejo
El segundo libro es ‘Trilce’ (1922), uno de los títulos clave de la poesía de vanguardia. Obra novísima que tardaría mucho tiempo en ser comprendida, rompe violentamente con las formas tradicionales, utiliza la escritura ‘automática’ surrealista, quiebra la sintaxis e incluso crea palabras nuevas (como la que le da título). Temáticamente, constituye una amarga protesta.
Su siguiente obra maestra es ‘Poemas humanos’ (publicada póstumamente en 1939), cumbre de su creación. En él, junto a doloridas confesiones, muestra una fuerte inquietud social. Su tristeza es tan fuerte que la crítica no ha dudado en calificarlo como ‘uno de los libros más importantes que se han escrito sobre el dolor humano’. Formalmente, sigue siendo una obra audaz, con imágenes insólitas y combinaciones incoherentes de palabras y frases, que, no obstante, permiten comprender el dolorido contenido global de cada poema. A ello contribuye el tono coloquial, siempre presente. Junto a este libro, publicó ‘España, aparta de mi este cáliz’, donde canta a la España en guerra.
Ciertamente, la obra en prosa de Vallejo es de menor relevancia que la poética, pero no por ello despreciable. La constituyen, fundamentalmente, un intento teatral, varios cuentos y una novela.

José Carlos Mariategui ejerció una fortísima influencia en Vallejo
Ésta última se titula ‘Tungsteno’ (1931) y versa sobre un conflicto ideológico y laboral en una mina de los Andes: la explotación de los indígenas por los ‘gringos’ y también por los propios nativos. Se trata de una novela marxista –calificadas como ‘proletarias’ por la crítica- que, formalmente, se circunscribe a los postulados del Realismo socialista.
Aún publicaría Vallejo otras dos narraciones largas: ‘Fabla salvaje’ (1923), sobre la locura de un campesino de los Andes, tiene un carácter psicológico con ribetes fantásticos. Por su parte, ‘Hacia el reino de los Sciris’ (1928) es una novela histórica de tema incaico.
En lo que respecta a sus relatos breves, el mejor y más conocido de ellos es ‘Paco Yunque’, escrito en 1931 pero publicado póstumamente, pues fue rechazado por la editorial. Ésta le había pedido un cuento infantil pero, al considerarlo demasiado triste, no lo aceptó.
Paco Yunque es hijo de la criada del cacique de un pueblo peruano. Para que el hijo de éste, llamado Dorian y de su misma edad, no vaya sólo al colegio, se envía a Paco con él. Allí, el pobre muchacho se verá desubicado, pues sólo ha conocido la vida del campo. Tan sólo un compañero, Paco Fariña, se convierte en su protector ante los constantes abusos y vejaciones a que es sometido por el hijo del cacique, quién, incluso, roba su examen para hacerlo pasar por propio y así obtener una excelente nota. Y es que Paco era mejor estudiante que Dorian, pero, impotente, tiene que soportarlo.
Como podemos apreciar, el relato es claramente proselitista en la línea antes citada del Realismo soviético. Su intención es la denuncia social de la situación del pueblo, marginado por los caciques. Independientemente de que el autor tenga razón en su crítica, la obra resulta en exceso maniquea y ello perjudica a la calidad literaria. Y, de este modo, un encargo que debía ser un cuento infantil se convierte en una narración política. Eran los momentos en que la militancia marxista de Vallejo se hallaba en pleno apogeo y ello se nota en la obra.

París, ciudad donde Vallejo se instaló en 1923
No obstante, un autor de la calidad del peruano no puede escribir mal y, por ello, este breve relato resulta excelente. Vallejo conjuga a la perfección los contenidos humanos y el rigor artístico en el lenguaje, superando magistralmente la habitual alternativa entre exigencias estéticas y denuncia política.
En suma, César Vallejo es uno de los principales creadores que ha dado nuestra lengua en el siglo XX. Su manejo de la palabra poética es extraordinario. Fue una figura cimera de la literatura de vanguardia y sus contenidos comprometidos lo han convertido en maestro de la llamada poesía ’social’.
Fotos: César Vallejo: John Manuel en Wikipedia | Santiago de Chuco: Pipch28 en Wikipedia | Mariategui: Globalphilosophy en Wikipedia | París: Derbeth en Wikipedia

Añadir a Del.Icio.Us



4 Comentarios en “‘Paco Yunque’, de César Vallejo”
Cesar Vallejo es el poeta universal que tenemos los peruanos, su poes[ia refleja el hondo sufrimiento del hombre y ni que decir de su narrativa que es una voz de protesta y denuncia social de explotacion del hombre contra el mismo hombre.
es una q da mucho de hablar pues la hizo p ensando en todos los maltratos q se daba se dan y se seguiran dando hasta q no se cambie a todos esos politicos q solo dan desgrasias a todo el mundo
q muy lindo
exelente obra de cesar vallejo el mejor escritor peruana