El magisterio narrativo de Walter Scott, con sus novelas a modo de ficciones históricas, se extiende a lo largo de todo el siglo XIX. Fueron muchos sus seguidores inmediatos, pero, en general, casi todos los novelistas importantes del periodo le deben algo.
Por otra parte, algunos escritores someten su talento a una labor titánica: elaborar todo un universo narrativo paralelo al real creando un voluminoso conjunto de novelas que sean reflejo de su época. Aunque sus tramas son aparentemente autónomas, existe entre ellas una conexión que viene dada por su carácter de conjunto narrativo, de retrato de la sociedad y, sobre todo, por la reaparición de personajes en varias de ellas.
Es proverbial el caso de Emile Zola y su conocida Los Rougon-Macquart, historia natural y social de una familia bajo el Segundo Imperio. Pero, antes que él, otro novelista también francés había desarrollado un compendio narrativo unitario que pretendía hacer, en sus propias palabras, “la competencia al Registro Civil”, es decir, mostrar un mosaico de la sociedad francesa de su tiempo.
Nos referimos a Honoré de Balzac (Tours, 1799-1850) y su ingente labor se agrupa bajo el titulo de La Comedia Humana, conjunto de ochenta y cinco novelas –en su proyecto original pretendía que fueran ciento treinta y siete- que constituyen un perfecto retablo de la vida del país entre 1815 y 1830, es decir, desde la Restauración borbónica hasta su definitiva caída y ascenso al trono de Luis Felipe de Orleáns.
Fue Balzac una personalidad curiosa. De posición acomodada, su tendencia a participar en los más descabellados negocios lo llevó a la ruina. Quizá para salir de ella concibiera su gran obra pero el hecho es que, durante años, se sometió a maratonianas jornadas de trabajo en las que escribía sin cesar.
No obstante, en sus inicios –como señalábamos al principio-, Balzac quiso ser como Walter Scott. De ahí que su primera novela conocida siga estrechamente sus pasos. Se titulaba Los Chuanes y estaba ambientada en el levantamiento contrarrevolucionario de 1794 protagonizado por los realistas, a quiénes se unieron campesinos descontentos, y que mantuvo a Francia en guerra civil hasta 1800.
Con este trasfondo, asistimos a las intrigas y enfrentamientos de los contendientes. Pero la trama principal gira en torno a los amores de los dos protagonistas, el marqués de Montauran y Marie de Verneuil, y a la traición que ésta protagoniza por celos, aunque más tarde se arrepienta.
Como toda novela de un principiante, presenta algunos defectos técnicos y sigue demasiado los pasos de Scott, en perjuicio de la originalidad. No obstante, se trata de una obra amena y muy estimable.
Podéis leer la obra aquí.
Fuente: Biografías y vidas y El Mundo.
Fotos: Monumento a Balzac: Austinevan en Flickr | Tours: Kamel 15 en Wikimedia

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.