
Modernismo
El modernismo es cuestión del siglo XX. El progreso, las vanguardias, las grandes ideas, el hombre como centro de todo son sus máximas, pero a la vez sus máximas parecen fijarse más en el final del progreso mismo y el objeto de este, el hombre, pierde sentido dentro del panorama del avance de la humanidad.
Como un sonido que no perdura sino que se pierde a menos que sea grabado, así es como se ve el hombre dentro de los avances del siglo XX, los cuales lo dejan, con todos sus paradigmas empezando a ser cuestionados, en la puerta misma del siglo XXI.
Los años 2000 llegan y el modernismo se retruca solo y los tiempos parecen haber arrojado al posmodernismo por fuera de la borda hacia el mar amplio de la humanidad. Es entonces que la cuestión sobre qué tipo de mundo es el que tenemos ahora surge.
Así, Fellipe Giardella, se pregunta, y nos pregunta, después de una exposición humana, si nosotros somos los que hacemos al mundo o es que el mundo desbordado, sin un objeto central y definido, es el que produce hombres faltos de conciencia para pensar en sí mismos y en el resto de personas tanto en el presente como en el futuro.
Con Tiempos Blandos, el autor se propone encontrar una pregunta para llegar a la respuesta que muchos creen tener pero que pierden de vista ante la soberbia falta de fineza que caracteriza estos tiempos.
Según la definición de Gardella, tiempos blandos se pueden definir exactamento como lo que estamos viviendo hoy en día bajo plena dominación del posmodernismo que ha llegado a este siglo.
El posmodernismo es todo lo contrario, y a la vez, producto del modernismo que no supo cumplir como esa promesa que rescataría a la humanidad de su situación de hundimiento.
Falta de paradigmas o ideas fuertes que agrupen a la humanidad, pérdida del sentido de la vida, ausencia de fuertes corrientes, la miniaturización de las tecnologías, la rapidez de las comunicaciones, la futilidad de las relaciones y las obsolecencia de cuanto se hace son los pilares que apuntalan el cielo posmodernista.
Así las cosas, este libro apunta a no ser parte de ese posmodernismo. Un buen reflejo de lo que es la humanidad por estos días y que quizá ni siquiera nota dentro de su rapidez en cada actividad, de su pequeña fijación por lo inmediato perdiendo de vista el horizonte que se solía ver siempre detrás de cada actividad en el pasado.
Puedes leer el libro gratis aquí
Foto: Modernismo de Governo de Minas Gerais en Flickr

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
Parece interesante, como hago para bajarlo y leerlo. Gracias
El postmodernismo y sus representantes son unas de las mas grandes degracias que le pudo pasar a la humanidad y a la literatura “franco-latinoamerica”. Aquellos escritores que se dedicaban a desentrañar cual es la esencia de la pulga, antes que proyectarse sobre los problemas sociales, politicos, el avance de la humanidad, la sociedad, los valores, etc.
De esta ‘corriente’ se nutren en un circulo vicioso, otros bodrios:el existencialismo, el decadentismo, el materialismo, el consumismo, el personalismo, nihilismo, facilismo, ateismo, agnosticismo, comunismo (nutrido en su comunismo materialista), socialismo y a la vez -la otra cara de la moneda mateiralsta- el capitalismo, liberalismo, etc.
Cuando vemos una pelicula francesa del tipico ‘intelectual’(oide) drogadicto, bisexual, confundido y desencantado de la vida, esto es producto del postmodernismo. nunca algo que nutra el espiritu del hombre, ya nada es epico, nada tiene un objetivo, ni proposito, ni es importante, lo unico que logra son basuras, tras basuras de personajes pateticos, urbanos, desilucionados, depresivos, pesimistas. En conclusión, un trastorno de la razón. Cuando el argento Mario Bunge, señala que el postmodernismo es la peor desgracia que le sucedio a la filosofia(y por lo tanto a la razón), obviamente esta en los cierto.
Aun asi, es increible ver cuanto ha influenciado en latinoamerica y Francia estas corrientes, aun mas sorprendente es ver que muchos (donde inlcuyo amigos) que estudiaron en colegios católicos, donde llevaban una formación humanista-cristiana, que fueron formados en valores, y eran hasta felices(o cuando menos optimistas(, al ingresar a la universidad subito se perdieron en aquella espiral de la estupidez del desencanto, la relativización de todo, de la confusión y ahora son unos tipos ordinarios cualquiera.
Hola Graciela,
Al parecer está fallando el enlace, esperemos que se solucione prontamente o intentaremos buscar una alternativa.
Saludos,