
Anais Nin
Anais Nin (1903-1977) fue una escritora feminista francesa que tuvo influencia del surrealismo literario. Destacó en el relato erótico, que la crítica vincula a sus diarios sobre sus experiencias sexuales desde los 13 años de edad. Favoreció la libertad sexual como símbolo de poder en su narrativa, y en el caso de la represión sexual, sus heroínas son víctimas de maridos que son pésimos amantes y no despiertan el fuego en ellas. Uno de estos cuentos es Lilita, una mujer frígida, casada con un hombre pasivo.
Lilith no es promiscua como lo fue Nin, ni lesbiana, pero se siente tentada a ello cuando va al cine con su atractiva amiga Mabel, porque cree la broma de Billy, su marido de haberle dado píldoras de Yohimbina, afrodisíaco para causar erecciones en varones y aplicado también a las mujeres, pero sin que ellas lo sospechen para convencerlas de ir a la cama. Lilith tiene mucha fantasía, se queda en casa mientras Billy trabaja y aspira que él la haga explotar de pasión algún día, llegando al sexo duro, su aspiración.
La culpa es del marido
En la narrativa feminista el marido es el monstruo de la historia, el castigador o el represor del deseo, o en otros casos, el que abandona a la esposa para ir de putas. El cuento ‘Lilith’ sugiere el descuido y la falta de colaboración del hombre para motivar el placer y llegar al orgasmo mutuo, en última instancia el motivo que justifica el lesbianismo como fuente de placer netamente femenino, desprovisto de carga negativa porque permite experimentar nuevas cópulas a la mujer aburrida del hombre.
Billy comete una serie de errores como no desnudar a su mujer; hacer el sexo de forma rápida, lo que repugna a Lilith; quedarse impávido de noche cuando ella le ensaliva el pene, dispuesta a entregarse a su deseo. En esta narrativa feminista está la crítica al sistema de dominación patriarcal, al que considera cerrado en sus parámetros, estancado en la exploración del sexo y represor de la libertad sexual femenina. Lilith tiene crisis de ansiedad que la predisponen al sexo salvaje, pero Billy teme experimentar.
El sexo se ve como espacio exclusivo de la mujer en el feminismo, la hembra se impone al disponer de su vagina, la parte de su cuerpo que más le pertenece. Lilith sufre porque piensa que no reacciona a ningún estimulante y sueña al final con colocarse una píldora en la vagina que usan las mujeres en la India. La solución para la sexualidad está fuera de los parámetros de occidente, pues se sugiere el conocimiento del kamasutra, una técnica sexual gimnástica que requiere de habilidad física aparte de motivación.
Todo se resuelve por la fantasía

Nin en 1972
En este cuento, Lilith no cae en el lesbianismo, a pesar que se ve tentada en el cine y se sienta con las piernas abiertas, ni llega a engañar a su marido. La frustración del sexo se compensa con la imaginación: ella cuando se queda sola pintando sueña que un hombre activo en el sexo, la desnuda y desata su Eros. Para hacer creíble el potencial de placer de este personaje, Nin la dota de belleza, tiene piernas de bailarina y de talento, pues sabe pintar, dos rasgos positivos que la separan del común de mujeres casadas.
También son fantasías las leyendas sobre un gran copulador francés, quien a los 40 años tuvo relaciones 3 días y 3 noches con una bailarina de 20 años, por saber usar el estímulo de la yohimbina. El éxito de estos estimulantes también corresponde a mitos populares, ya que este producto, tanto como el viagra tienen contraindicaciones que desatan presión alta, palpitaciones, mareos y vómitos. La exploración de la sexualidad en la narrativa feminista contemplaba el uso de drogas y juguetes sexuales.
Hay un detalle importante de este relato ¿Por qué en un cuento feminista la mujer opta por la felatio, que implica sumisión al hombre? Lilith no se rinde ante Billy, no se está humillando al lamerle el pene, sino está negociando por el placer con el sexo opuesto, antes de recurrir al lesbianismo pleno que reserva como as bajo la manga. El feminismo tuvo que negociar la dureza de sus tesis desde sus inicios, si la solución no es el mismo sexo, puede ser buscar a un hombre menor para iniciar sexualmente y dominarlo.
Víctima del aburrimiento
Es muy difícil que una pareja se case para no practicar el sexo, pero si hay casos de indiferencia conyugal. Billy mira a Lilith con condescendencia cuando está en sus crisis, es bueno con ella casi en todo lugar menos en la cama. Desde una narración que favorece el punto de vista femenino o ginocéntrico, la mujer tiene mas dones que el varón. Leemos la superioridad artística frente al esposo, recogida en la danza y la pintura, valores que hablan de la creatividad de esta mujer, no explorada en el sexo.
La forma en que Nin resolvió su aburrimiento erótico fue con la bisexualidad, y esto lo transfiere a sus personajes. Aún hoy el feminismo radical tiene que negociar sus posturas, pues aún en el lesbianismo la mujer siente necesidad de ser penetrada, al menos la activa de la relación. Lamer un pene es querer el placer no importa de donde venga, si el pene se puede suplir por artilugios, las feministas lesbianas se cerrarán en su posición, pero las que dialoguen con la hombría seguirán buscando el pene.
La felatio en este cuento es una forma de demostrar afecto por el pene, desde la prosa de una feminista bisexual, que sabe que ese miembro viril eyacula como no pueden hacerlo los juguetes para lesbianas, al lamerlo es como si lo besara desesperadamente para confiarle la esperanza que aún deposita en él. Para una feminista radical todavía hay el anhelo de un pene, o de redescubrir el de su marido o amante, con o sin estimulantes sexuales porque siente el imperativo de su Eros para acabar con el tedio.
Conclusión
‘Lilith’ es un cuento sobre represión y evasión en el campo de la sexualidad, Una mujer no explora su Eros por culpa de la negligencia del marido, sin embargo, dentro de la sociedad patriarcal no le queda más que tranzar con ese pene que en potencia es un dechado de placer. El cuento ofrece la lectura de interpretación de la negociación del feminismo ante la sexualidad masculina, a la cual no se siente subordinada pero si en dependencia parcial, mientras el concepto de pene sea necesario para su placer.
Lectura del relato | ‘Lilith’, de Anais Nin en Librodot
Imágenes | Seriesofhopes | Britannica

Añadir a Del.Icio.Us



6 Comentarios en “‘Lilith’, de Anais Nin”
Me gusto el sitio, es la primera vez que lo consulto
Nos alegra saber que te agrada Lulu
Cualquier cosilla que necesites, estaremos a tu entera disposición.
Saludos!
me encanta, saber ke existe un lugar donde consultar este tipo de lectura, muchisimas gracias.
Adoro leer
Muchas gracias a ti por tus palabras marichuy!
Me encanta la reseña que hacen de este cuento, me encantó el sitio. Felicidades.
Gracias por tu comentario Julieta, nos anima a todos los bloggers de Smallsquid a buscar géneros distintos de narración para nuestras reseñas, como en este caso fue el relato erótico.
Saludos