En los años intermedios del siglo XIX, cuando el Romanticismo regía las corrientes literarias, era muy frecuente que los políticos –seguramente más versados en letras que los de hoy- fuesen también escritores. La lista sería interminable, pero, por citar dos ejemplos, hablaremos del español Alcalá Galiano y el inglés Benjamín Disraeli.

Una portada de la obra
Éste fue, igualmente, el caso de Edgard Bulwer Lytton (Londres, 1803-1873), primer Barón de Lytton, que fue parlamentario en la Cámara de los Comunes británica durante nueve años y Secretario de Estado para las Colonias, además de estimable escritor. Quizá su obra más recordada sea la novela histórica ‘Los últimos días de Pompeya’, sobre la desaparición de aquella ciudad romana y que fue llevada hace unos años a la televisión.
Pero Lytton era aficionado a otras cosas, aparte de a la Historia. Fue miembro de varias sociedades esotéricas y de los Rosacruces y también plasmó estas inquietudes en sus obras literarias, por ejemplo, en la novela ‘Zanoni’ y en el cuento ‘La casa de los espíritus’, relatos un tanto macabros que contaron con la aprobación del mismísimo Lovecraft.
‘La raza venidera’, por su parte, es una incursión en la narrativa fantástica. Un joven estadounidense es conducido por un ingeniero de minas a un mundo subterráneo, habitado por una extraña civilización, los ‘Vril-Ya’, fuertes –son seres casi perfectos- y avanzados, gracias a que poseen un misterioso poder, también denominado ‘Vril’. El protagonista permanecerá allí una temporada.
La obra no pasaría de ser una novela más de ciencia ficción si no fuera por los gustos esotéricos de su autor y porque, unos pocos años después de su publicación, se constituyó en Alemania una denominada ‘Sociedad Vril’ que tomó como su libro de cabecera está obra, ya que consideraban que encerraba un mensaje oculto que afectaría al futuro de la Humanidad. Pensaban que esa raza subterránea existía realmente y, en un futuro no muy lejano, saldría a la superficie para guiar al común de los mortales hacia una forma de sociedad acorde con su modo de vida.
Asímismo, veían en ella ideas como el darwinismo social –sólo los más fuertes sobreviven en la sociedad- y la exaltación de una raza superior, del superhombre de Nietzsche.

La Cámara de los Comunes en el siglo XIX
Esta sociedad –cuyo símbolo era una esvástica-, al parecer, tuvo cierto influjo en los primeros nazis. Todos ellos la consideraban una obra para iniciados, para aquellos elegidos que debían preparar el camino a la llegada de la civilización subterránea.
La novela, por tanto, posee únicamente, este interés documental, pues su estilo anacrónico y excesivamente amanerado coincide poco con los gustos literarios vigentes a día de hoy.
Fotos: Portada: Maidenindigo en Wikipedia | Cámara de los Comunes: Merchbow en Wikimedia

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
la raza venidera esta raza si existe, el reino de Agartha con su capital Shambala, donde reina el Rey del Mundo Melquicedek el Venerable Maestro Moria, tambien conocido como Shangan, esta humanidad de Seres superiores, con una tecnologia muy avanzada.Esta raza viven en la tierra hueca aunque parezca mentira nuestro planeta es hueca, donde hay floresta, mares, lagos, rios y toda clase de animales que nosotros ni imginamos, clima tropical, ciudades etc. Edgar Bulwer Lytton le da a su obra un caracter novelesco, pero lo que en si narra es totalmente real y va dirijido para los que tengan oido para escuchar y ojos para ver son obras que los grandes Iniciados escriben como mensajes para unos pocos, esta humanidad saldran a ayudar a la nuestra en estos tiempos del fin como tambien grandes Jerarquias aqui en la tierra, estan preparando a un grupo de gentes para guiarlos a una nueva era.
ola
que quiso decir anonimo con “ola”¿?
Alexis Veerr deja de fumar esas cosas . Lytton solo fue un maestro de la ciensia ficcion