Jean Arp (1887-1966) poeta y artista plástico franco alemán dadaísta y surrealista escribe el poema ٰ‘La edad el relámpago la mano y la hoja’ para hacer una analogía del paso de la vida, la forma de aprehenderla mediante la sinécdoque de mano y la forma de escribirla mediante el arte, idealizada y rescatando los aspectos trascendentes de ella. El poema tiene del dadaísmo el toque de experimentación con las definiciones que propone en el texto, por la forma de yuxtaponerlas y aglomerarlas de forma lúdica.
Arp dedicado a la escultura y la pintura ha intentado ver el poema por distintos ángulos, darle una lectura poliédrica, para poetizar sobre el paso de la vida, que se aprecia muy apresurado y muy a la mano. La vida está ejemplificada en la edad, que tiene manos de flecha porque marca su paso y es una planta, pues está enraizada en nosotros. El relámpago creciendo a la mano es algo surrealista, es como soñar con la edad como paso de tiempo e integrar esas imágenes a la vigilia, desde la reflexión del poema.

Arp Studio
La edad: Muchos escritores y poetas han pasado la vida aceleradamente, esto hace que poeticen sobre el paso del tiempo, la contingencia de la madurez, el crecimiento personal que cambia la percepción del yo, todo esto desde una reflexión existencial. El dadaísmo se prestaba a este tipo de elucubraciones, desde que ampliaba el rango de las propuestas artísticas a la provocación y transgresión de la norma canónica. Jean Arp ha constatado el paso de la edad, en su tránsito del dadaísmo al surrealismo.
El Dada tuvo poca duración frente al surrealismo, el cual lo superó con su propuesta, por eso el paso de la mayoría de dadaístas, incluso André Breton fue dadaísta pero alzó vuelo propio para fundar el surrealismo, que de todas formas tiene repercusiones en la narrativa y poesía de estos tiempos. En este poema la edad puede pasar como un rayo por la velocidad, pero ser al mismo tiempo el rayo que quema etapas o periodos de preparación, antes de consolidarse como ciclo de aprendizaje cumplido.
La edad es una preocupación universal por los cambios que trae, la entrada en madurez y las mayores responsabilidades que implican actuar con seriedad. Los biólogos dicen que los ciclos biológicos como adolescencia y juventud se pueden extender a los límites cronológicos convencionales, por ello no hay obligación de vivir con cronómetro marcando hitos obligados en el viaje que es la vida, la aparente postergación de metas en algunas personas obedece a un tiempo interior, que nos avisa del tiempo oportuno.
La mano: Lo que primero se puede pensar de la mano es que es metonimia del artista, su parte con que realiza el trabajo, la mano es una extensión del cerebro y del pensamiento, representa la fuerza del trabajo, también el grado de precisión de la labor realizada. En este poema, la mano tiene correspondencia con la hoja y el relámpago, debido a que la velocidad del trabajo, que marca el paso de la vida se realiza con las obras, que marcan avances, esto en poesía se relaciona a la evolución de poéticas en el poeta.
Con cada movimiento de la mano al escribir, el poeta descubre que va afianzando un estilo o mejorando en el movimiento literario al que se ha inscrito. La obra de un verdadero poeta difícilmente envejece, lo que hace es madurar, con el tiempo se hace más comprensible por las lecturas acumuladas de la crítica. La mano es el impulso modelador del arte, el que se encarga en las artes plásticas y visuales de dar forma al referente de la realidad para el objeto artístico, es una perspectiva agregada.

Jean Arp
En poesía la mano es conductora del impulso creador, no dependemos de la caligrafía del poeta, ni de su máquina de escribir u ordenador, pero si se debe reconocer que la mano participa del continuo de la producción, hasta va corrigiendo al ritmo en que avanza la mente del poeta. La mano escribiendo durante la composición permite al poeta leerse a sí mismo. La mano es la parte del cuerpo que puede ser ejercitada más tiempo en el arte sin cansarse, como si fuera depositaria de la energía del relámpago.
El relámpago: El rayo representa la fuerza creadora del escritor que se deposita en su mano, para que esta la modele junto a la mente que está trabajando. También se considera el cambio de poéticas y de movimientos, como una necesidad vital de los poetas de vanguardia, quienes crecían con la experimentación y la influencia de sus contactos en el arte. Este rayo se refleja en las hojas escritas, pues estas salen de lo común al ser empleadas por el poeta, están llenas de un contenido único y personal.
El impulso creador está presente siempre en poesía, pero pasa por una evolución que está ligada al paso de la vida como enriquecimiento personal y conexión con el mundo. Arp considera el significado del espacio en blanco en las hojas, lo que en los poemas constituyen momentos de silencio, también son periodos en que el poema respira, y la labor creadora repara fuerzas para continuar o concluir su proyecto. El arte es un fin en sí mismo, por consiguiente la creación como poeísis sigue a pesar de su evolución.
El artista consagrado siempre podrá imprimir su sello, hacerse trascendente a cualquier ismo en los que haya participado para ingresar a la literatura universal y participar del canon de lo que debe ser leído. Al afianzar el estilo personal y revisar en flashbacks sus etapas creativas, cualquier poeta podrá pensar que su vida ha transcurrido como un relámpago ante él y lo que queda es la esencia personal, enriquecida tras la madurez intelectual, también seguirá en él la chispa para continuar su obra.
Conclusión: Jean Arp poetiza sobre el paso de la vida sentido con rapidez al llegar a un punto de madurez intelectual. Esta sensación es universal, pero alcanza múltiples perspectivas en el arte, por el aprendizaje de numerosas poéticas y movimientos literarios que influyen en el artista hasta que consolida su estilo. La mano es la parte del hombre que desarrolla el trabajo visible, es depositaria de la energía creadora del poeta y debe distribuir su inventiva en la hoja, el material escogido para los poemas.
Fotos:

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.