No es muy frecuente en la literatura que un padre y su hijo sean ambos escritores famosos. Normalmente, los descendientes acostumbran a tomar otros derroteros profesionales –quizá a sabiendas de las penurias económicas que proporciona la escritura- o, en caso de dedicarse a ella, no suelen alcanzar la categoría de su padre.

Alejandro Dumas hijo
Sin embargo, este hecho sucede con los Dumas, ambos llamados, además, Alejandro. Si el padre fue un novelista y dramaturgo famoso, no menos lo fue su hijo natural, aunque éste con una obra más reducida en cantidad.
En efecto, Alejandro Dumas hijo (París, 1824-1895) nació fruto de la relación del autor de Los tres mosqueteros con una humilde costurera. Reconocido por su padre en 1831, estudió en los mejores colegios y, como aquél, vivió una juventud un tanto disipada, quizá movido por el estigma que, en aquellos tiempos, significaba ser hijo natural.
En 1844, conoció a la cortesana Marie Duplessis, quién inspiraría La dama de las camelias, escrita primero como novela –fue publicada en 1848- y, más tarde, adaptada al teatro.
La obra, en la que se basó Giuseppe Verdi para su ópera La Traviata, cuenta la historia de una prostituta de la alta sociedad parisina. Margerite Gautier –que así se llama- es una mujer de amplia cultura que frecuenta teatros y organiza sonadas fiestas y, por tanto, muy popular entre las clases pudientes.

Cartel promocional de una película basada en la obra
Pero, cuando conoce al joven Armand Duval, decide dar un giro radical a su vida: abandona la bohemia para instalarse con él en el campo y, así también reponerse de sus problemas de salud. No obstante, la familia de Armand se opone a la relación debido al pasado de ella y también a la diferencia de edad entre los amantes.
Margerite decide entonces sacrificarse por el joven. Para evitar el conflicto familiar, finge una infidelidad con objeto de que éste la abandone. Cuando ello sucede, la infeliz empeora de su enfermedad y, a partir de entonces, se aceleran los acontecimientos.
Destaca en la obra la personalidad de la cortesana, verdadero eje en torno al que gira toda la trama. Aunque su vida no fue ejemplar, posee la bondad suficiente como para sacrificarse por su amado, fingiendo una infidelidad que no ha cometido aún a sabiendas de que la abandonará. Dumas ha elegido como protagonista a una criatura que, como él, vive entre la alta sociedad pero es despreciada por ella: en el caso del personaje, por su profesión, en el del autor, por su origen ilegítimo y, en este sentido, podríamos hablar de cierta intención autobiográfica.
En cualquier caso, lo cierto es que Dumas ha construido una de las historias más universales de la literatura.
Podéis leer la obra aquí.
Fotos: Alejandro Dumas: Museo8bits en Wikimedia | Cartel de la película: Jovisala47 en Flickr

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