
La actriz Margarita Xirgu, heroína en muchas obras de Casona
La leyenda de la persona que vende su alma al Diablo a cambio de éxito, riqueza y poder en este mundo ha alcanzado resonante voz en la literatura universal. Es famosísimo el ‘Fausto’ de Goethe, pero tenemos también ‘El retrato de Dorian Grey’, variante escrita por el sin par Oscar Wilde, y un gran número de revisiones del tema que sería muy largo citar aquí. Conformémonos con señalar que Alejandro Casona también aportó su interpretación de esta historia: ‘La barca sin pescador’.
Alejandro Rodríguez Álvarez (Besullo, Cangas de Narcea, 1903-1965), que era su nombre auténtico, es representante de un teatro que podríamos calificar de poético y pedagógico. Ejerció como maestro y dirigió en 1931 el “Teatro del pueblo”, compañía ambulante que representaba obras teatrales por aldeas perdidas de la geografía española, con objeto de difundir la cultura. Y este espíritu docente se refleja en sus obras: Casona pretende enseñar, pero no ofreciendo una tesis en sus dramas, sino intentando inculcar en el espectador el gusto por el teatro y la cultura, como forma de apertura de la mente y del pensamiento, así como de enriquecimiento personal.
La otra gran cualidad –aunque, como veremos, no para todos- de su teatro es su carácter poético. Las obras de Casona se hallan impregnadas de un lirismo que cautivó a los espectadores de su tiempo e incluso a los de hoy. Y decíamos que no para todos porque en su momento fue muy criticado por quienes defendían un teatro comprometido políticamente, los cuales lo acusaban de escapismo, desasimiento de la circunstancia histórica española y falta de vigencia cultural.
Para responder a éstos, baste señalar, por una parte, la cantidad de obras sin calidad literaria alguna que se han escrito en nombre de un supuesto compromiso político, y por otra, que la calidad y el lirismo no están reñidas con la lucha política. Igualmente, diremos que la literatura no tiene por qué ser comprometida. Puede ser sencillamente representación estetizante de la realidad e, incluso, alejamiento de ésta en pos de la pura belleza formal. Si esto no fuera así, ¿a cuantos poetas –Rubén Darío o Juan Ramón Jiménez, por poner dos ejemplos eminentes- habría que expulsar del parnaso? Además sólo hay que ver que lugar ocupa Casona en la historia de la literatura y cual sus detractores.
La realidad es que estas dos cualidades, pedagogía y lirismo, están presentes en todas sus obras. Desde su primer drama, ‘La sirena varada’ (Premio Lope de Vega en 1933) hasta el último, ‘El caballero de las espuelas de oro’, pasando –entre otras- por ‘Nuestra Natacha’, ‘Prohibido suicidarse en primavera’, ‘La casa de los siete balcones’, ‘La dama del alba’ o la que nos ocupa, ‘La barca sin pescador’, todas sus creaciones están imbuidas de ese espíritu docente y de poesía.
‘La barca sin pescador’ fue estrenada en Buenos Aires, donde su autor se encontraba exiliado, en 1945 con un éxito clamoroso, que se repetiría al representarse por vez primera en España. En ella, nos encontramos al financiero Ricardo Jordán, quién, al borde de la bancarrota, se salva de la ruina firmando un pacto con el Diablo. Éste consiste en que debe matar –no físicamente, sino con la voluntad- a un hombre desconocido. Apenas firma, en un pueblecito de la costa de Escandinavia muere un pescador, Peter Anderson. El acto segundo cambia radicalmente de escenario. Ricardo ha venido al pueblo de Peter, en cuya casa se aloja hasta la llegada del siguiente barco. Allí se enamora de la esposa de éste, Estela, y aprende a apreciar la naturaleza, repudiando su vida anterior. Cuando se dispone a contar su crimen, el hermano del pescador confiesa ser él quién lo asesinó. Entonces, aparece de nuevo el Diablo para explicar a Ricardo que, aunque no mató, quiso hacerlo y, por tanto, sigue siendo culpable. Hasta aquí contaremos para no estropear la lectura de la obra.
La historia, como vemos, parece muy seria. Pero inmediatamente debemos señalar que el Diablo en esta obra –al igual que la otra casoniana en que aparece: ‘Otra vez el Diablo’- es un personaje ajeno a todo transcendentalismo religioso o moral. El Maligno de Casona es una criatura puramente teatral. El mismo autor lo señalaba en 1926: “Ni lo que es el Diablo como símbolo del Mal, ni lo que representa como antagonista de Dios, me interesa”. En efecto, al dramaturgo asturiano le interesaba el Diablo como personaje literario y, como tal, aparece representado con humor e ironía poéticos: vestido de chaquet y con cartera de hombre de negocios, se define a sí mismo como gran especialista en asuntos del alma y es una criatura simpática, mordaz, con momentos melancólicos cuando piensa en lo mal visto que es por la humanidad, agudo y capaz de ser mejor que algunas personas.

Como vemos, lejos de toda configuración moral. En cambio, ésta sí aparece al final, estropeando –en parte- la figura humorística que ha creado. Pero no debemos insistir en este tema, pues desvelaríamos el final.
Lo que sí es necesario enfatizar es la oposición que Casona establece entre un mundo rural excesivamente idealizado y el mundo urbano, escenario de crímenes anónimos, y al que hasta el Diablo condena. Es un lugar deshumanizado, en el que cada cual va a su provecho sin preocuparse de los demás, excepto para pisotearlos y enriquecerse a su costa. Esta dicotomía se apoya, incluso, formalmente, puesto que el mundo “civilizado” aparece sólo en el primer acto, mientras que en el segundo y el tercero nos hallamos en el mundo de la aldea. Por tanto, la obra exalta la vida natural como auténtica, en la que el hombre puede encotrarse a sí mismo y ser feliz.
Pasando a otro aspecto, debemos señalar que Casona es un excelente escritor que maneja la prosa con maestría. Ello le permite crear ambientes idílicos, cargados de lirismo y diálogos excelentes. Asímismo, posee un abundante bagaje técnico que le permite construir el drama con maestría.
Por todo lo dicho, a nuestro juicio, Casona es uno de los principales dramaturgos españoles del siglo XX. Quizá otros lo hayan superado en la hondura dramática de sus argumentos, pero una obra literaria es más que eso: crear una tragedia es importante, pero también lo es la originalidad del argumento, la construcción de la obra, los personajes, el lenguaje y otros factores. Y, si el veredicto del público sirve de algo, el éxito de las obras casonianas nos da la razón y también nos anima a reivindicar su figura, hoy un tanto olvidada por las instancias culturales, tanto las del Estado como las oficiosas.
Lectura de la obra | ‘La barca sin pescador’ en Librodot
Fotos | Margarita Xirgu: Cvbr en Wikipedia | Besullo: Mabita en Wikipedia

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
esta re buena la obra me encanta posta! es lo qe me estan dando en claces, me interesa mucho …
quiero el guion no el historial del autor porfaVOR ME URGE
Exelente la obra ” la barca sin pescador ” deja una gran enseñanza.
No se la pierdan disfruten de esta obra . Leanla.
alguin em puede decir las caracteristicas de los personajes … !! pliz rapidooooooooooooooooo
hola la verdad no lo lei pero me pidieron el segundo acto y todavia no lo consigo xfi q alguien me lo de plisssssssssssssssss
si
mandan
algo
grax
esta bueno el librooooooo pero pongan la síntesis porfas así me saco un 10 !!
holi necesito los guiones del libreto xfis….!!!!!!
yo la lei x k m obligaron en clase
necesito los prs. y las carcteristicas de cada uno………necesito una buena nota….si alguien los tiene plisssssssss!!!!!!!!!!acudan ami
graxxx
La verdad que nose como sera la obra, la tengo pero no la leei ,se me hace aburrida!
el sintacsis polfa
weno esta es una de las otra que me gusto leer aunque lei muchas pero esta es la que mas me a atraido de todas
tienen el resumenn???
por que desconfiaba de enrriqueta?
la escenografia, musica y luz y las figuras literarias con ejemplos? PORFAVOR! es urgente. gracias
esta muy buena la obra, me re gusta com termina……….:D
bueno la verdad muy entretenida y muy fantástica la obra la tuve que leer por que estoy haciendo un trabajo practico para la profesora de literatura que se llama Gabriela Mercado y espero que me apruebe
la verdad no me gusto una garcha