La corriente literaria conocida como ‘Realismo’ se desarrolló a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, en buena medida, a modo de reacción contra la subjetividad romántica y, sobre todo, como expresión de la incipiente sociedad burguesa nacida de la Revolución industrial.

Juan Valera
El movimiento fue, fundamentalmente, narrativo y su rasgo principal era la plasmación en la obra –con la mayor objetividad posible y técnica fotográfica- de aquella sociedad y sus problemas. No obstante, en buena lógica, cada autor que puede adscribirse al movimiento interpretó las ideas estéticas en boga a su manera. Es por ello que se ha considerado por la crítica a Valera como una ‘anomalía literaria’.
Juan Valera (Cabra, Córdoba, 1826-1905) es el mayor de los escritores realistas españoles. De familia aristocrática, poseía amplia formación y llevó una brillante vida social, en buena medida propiciada por su trabajo como diplomático. Quizá también ello provocó que fuera un novelista tardío: publicó su primera narración, ‘Pepita Jiménez’, a los cuarenta y ocho años. Y, tras ésta y algunas otras, dejó pasar veinte años para volver al género.
Precisamente lo hizo, en 1895, con ‘Juanita la Larga’. Es ésta una novela cargada de humor e ironía que nos presenta a la coqueta joven que da título a la obra, hija de madre soltera y, por ello –siguiendo la moral de la época-, ya reputada como ligera de costumbres. Es pretendida por un viudo maduro, Paco López, cuya hija Inés –apoyada por el cura del pueblo- ve con malos ojos esta relación a causa de los orígenes y la coquetería de la muchacha.
Entonces, la habilidosa Juanita, dolida por estos ataques, urdirá un inteligente plan. Se hará pasar por una beata más, ganándose así la confianza de Inés y del resto del pueblo, y conseguirá casarse con el acaudalado viudo.

Ayuntamiento de Cabra, villa natal de Valera
La novela –aquí es preciso volver sobre el concepto aplicado a Valera de ‘anomalía literaria’- contrasta con otras producciones realistas. Al escritor cordobés no le interesa tanto mostrar objetivamente la sociedad como plasmar los estados anímicos de los personajes, especialmente de Juanita. Y es que, en efecto, toda la narrativa de Valera se singulariza por la presentación de fuertes caracteres femeninos, en cuya personalidad y sentimientos profundiza. Ello motivó que se tildase su obra de idealista.
Por otra parte, el cordobés escribe muy bien. Su sólida formación clásica se aprecia en su redacción, que combina la espontaneidad y sencillez –incluso con ribetes casticistas- con la impecable construcción sintáctica y con un dominio del léxico pocas veces igualado. En este sentido, sus novelas son una fuente inagotable de conocimiento de términos del Español.
Fotos: Juan Valera: Cafelito2 en Wikipedia | Ayuntamiento de Cabra: Hameryko en Wikimedia

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.