Dicen los sesudos analistas de la literatura que, para escribirla, hay que tener ya cierta edad. No les falta del todo razón, porque los años traen consigo experiencias y éstas material narrativo y conocimiento del hombre. Pero la obra literaria no siempre debe ser contenido profundo sobre la existencia, a veces es puro juego o ejercicio artístico.

Una muchacha con su perro
En cualquier caso, es indudable que una persona joven suele carecer de las experiencias citadas e incluso de los conocimientos literarios que se requieren para escribir. No obstante siempre hay excepciones.
Viene esta introducción al caso, porque nos proponemos hablar de un joven escritor que, a nuestro juicio, posee unas excelentes cualidades narrativas que, probablemente, necesiten ser pulidas, pero que existen, lo cual no es poco.
El muchacho se llama Leandro –no facilita sus apellidos-, tiene dieciocho años, es argentino y se propone estudiar diseño industrial, según cuenta en su reseña biográfica. El relato que hemos leído es un breve cuento titulado ‘Fiel’ y nos parece de una originalidad excelente.
Cuenta las reflexiones de un perro acerca de su amo, mientras dan un paseo, en una suerte de estilo directo o ‘monólogo interior perruno’, de tal modo que asistimos a las reflexiones del can acerca de su amo, su familia y cómo lo tratan. El inesperado final, además, otorga al relato un componente de terror no menos original.
Se trata, por tanto, de una alegoría fantástico-terrorífica bien trazada y construida, que evidencia una original imaginación de su autor. Combinar la trama, que bien podría considerarse infantil en su intención –un perro que reflexiona- pero no en el contenido de estos pensamientos, con un final terrorífico no se le ocurre a todo el mundo. Y condensarlo todo ello en la brevedad de un cuento no es nada fácil.

Un precioso pastor alemán
Además, el relato no está exento de ironía. Hay momentos en que el perro parece la persona y viceversa. Cuando el animal explica los movimientos de su ama, que salta y brinca para jugar, o cuando señala que no comprende lo que ella dice porque ‘a lo mejor no oye bien’ parece que la mascota es la dueña.
En suma, nos encontramos ante un cuento lleno de originalidad y que muestra las buenas maneras que apunta su autor. Sin duda, tiene que pulir su estilo, pero eso es cuestión de trabajo. Lo difícil es tener cualidades y Leandro, a nuestro juicio, las tiene. Por tanto, desde aquí lo animamos a seguir por esa línea.
Fotos: Muchacha con perro: Infrogmation en Wikimedia | Pastor alemán: Get It en Wikipedia

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
me parece de lo mejor auq da asco,risa,etc.
Despues de haberlo leído me quedo una sensación de agonía acompanñada de escalofrio, muy bueno tu cuento y por sobre todo muy original.