
"Alfred Bester joven"
Alfred Bester (Estados Unidos, 1913-1987) fue un escritor de ciencia ficción, que llevó a la narrativa la tecnología como posibilidad de desarrollo de la humanidad. En sus relatos el progreso configura sociedades dinámicas, organizadas como la Tierra, donde prevalecen hombres con problemas internos emocionales y existenciales. En su cuento ‘El tiempo es el traidor’ (1953) un exitoso asesor interplanetario John Strapp sufre un conflicto y trauma interior tras la muerte de su amada, la profesora de 21 años Sima Morgan, asesinada por el auto de un tal Kruger, junto a 30 niños en su escuela.
Strapp toma decisiones para empresas y cobra lo que le place, así pone su mirada en Bruton Biótica la firma que puede modelar la vida cobrándole el uno por cien de sus acciones. Como el sigue matando a todos los hombres de apellido Kruger y busca chicas del biotipo de Sima Morgan, de piel sedosa clara, ojos y cabello negros, espigadas, cae en una crisis clínica. Su apoderado Fisher le busca un amigo, el luchador y actor Frank Alceste, un tipo musculoso y carismático que le hace confesar su mal cuando Strapp intenta matarlo por llamarse también Kruger.
Ponerse en el rol del amigo

Alfred Bester
Fisher no quiere que Strapp se cure porque perdería su habilidad para las decisiones que han hecho semejante fortuna. El amenaza a Alceste con enseñarle el contrato de amigo a John, pero en verdad el actor ya se ha hecho íntimo del empresario, así que va a Bruxton para hacer clonar a Sima para entregarla a Johnny, sin embargo ambos, el Strapp maduro y la clon no se reconocen y Frankie es libre para enamorarse de la muchacha clonada. La búsqueda de las personas que obsesionan a Strapp tiene lugar por decenas de planetas donde este experto del cálculo tiene negocios.
El dinero puede comprar todo pero díficilmente recuperar el pasado, parece ser la moral del cuento. Hay cambios inevitables en el ser de las personas que imponen distancias en el momento del reencuentro. Esta bien planteado la clonación óptima, en base a un duplicado del perfil psicológico de Sima, sacado de unos archivos y el robo de su cadáver conservado en un ataúd de porcelana para copiar su estructura física. La felicidad es imposible para Strapp, y quizá para el mismo Fisher quien tiene actuar como carcelero de su patrón para sostener un imperio que depende de la personalidad de Strapp.
Conclusión
El dinero es un medio para impulsar la tecnología, más no para asegurar la felicidad, Sima clonada no es capaz de reconocer a su amante, actúa como Penélope ante Ulises a su vuelta a Ítaca, por su parte la esperanza de encontrar a su mujer dependía de un éxito en la aceptación del reencuentro que escapaba al cálculo de probabilidades de Strapp y Alceste.
Lectura del relato | ‘El tiempo es el traidor’, de Alfred Bester en Librodot
Imágenes:

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
Mmmm, no sé, una historia con un mensaje “ya oído muchas veces”…
Un saludo,
Deprisa