Algunos escritores han tenido mala fortuna con sus colegas contemporáneos pues, de haber nacido en otra época, habrían obtenido mucho mayor reconocimiento que el que se les otorga. Su problema reside en que coincidieron con verdaderos genios de la Literatura que los han oscurecido. Si, por ejemplo, Guillén de Castro o Mira de Amescua no hubieran vivido en la misma época que Lope de Vega, seguramente, hoy serían dramaturgos mucho más considerados.
Un caso similar, en otro tiempo y país, es el de William “Wilkie” Collins (Londres, 1824-1889) respecto a Charles Dickens, de quién, por cierto, fue amigo, colaborador y más tarde incluso pariente debido a la boda de su hermano con una hija de éste, porque la enorme talla literaria del autor de ‘Oliver Twist’ opacaba a todos los que le rodeaban.
Sin embargo, fue “Wilkie” Collins un excepcional novelista entre cuyos méritos está el de desarrollar como pocos el relato de intriga o el de crear un claro precedente del genial Sherlock Holmes en la figura del sargento Cuff de ‘La piedra lunar’. Es ésta, probablemente, junto a ‘La dama de blanco’, su mejor creación. En ambas, Collins desarrolla su maestría para la intriga creando complejas tramas rodeadas de sugerentes atmósferas, adoptando diferentes puntos de vista y presentando bien construidos personajes.
Hijo del pintor William Collins –él mismo pintaba y llegó a exponer uno de sus cuadros en la Royal Academy of Arts de Londres-, el escritor padecía fuertes dolores reumáticos y, a causa de ello, adquirió adicción al láudano. Quizá por eso, unido a la muerte de su mentor Dickens, sus últimas obras muestran una merma en la calidad. Sin embargo, antes de que ocurriera, escribió ‘El secreto de Sarah’, que nos lleva a una oscura mansión, la Torre de Portghenna, que alberga un misterio. El mismo día de la muerte de su señora, la doncella Sarah huye del lugar pero, quince años después, Rosamond, la nueva dama de la casa, se empeña en aclarar el secreto.
Quizá el mayor mérito de Collins sea, como decíamos, saber mantener la intriga del relato hasta la última página a través de una adecuada dosificación. Pero no es el único, los personajes –incluso los secundarios, como el plomizo Mister Phippen o el impertinente mayordomo Schrowl- están magníficamente caracterizados y nos parecen, en su complejidad, criaturas de carne y hueso. Se trata, en suma, de una excelente novela que no defraudará a los aficionados a los relatos de intriga.
Podéis leer la obra aquí.
Fuente: Wilkie Collins.
Foto: Magnus D.

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.