
Niccolo Machiavelli
Nicolo Macchiavello (Florencia, 1469-1527) fue un hombre de letras amigo de nobles ilustres como los Medicís, a cuyo heredero, Lorenzo el Magnífico va dedicado el controvertido y sumamente instruccional manual de gobierno ‘El Príncipe’ (1513). Este libro fue cuestionado por transgredir los límites de la ética, pero deja ver el real manejo de los asuntos de gobierno y las soluciones que los políticos toman a menudo al no poder conciliar efectivamente con todos los grupos de poder y de opinión sobre un asunto.
El modelo de gobernante que propone Macchiavelo es un arquetipo de hombre estudioso de la psicología de los funcionarios de su entorno, su pueblo y los jefes de Estado con los que tiene trato directo. La versión de este libro que he leído tiene comentarios de Napoleón Bonaparte, quien se pone como destinatario de este tratado en un cotejo de su biografía y proezas bélicas y de estadista con la de los grandes hombres que cita Macchiavello como Julio César, Alejandro Borgia, Francisco Sforza , etc.
El Príncipe debe mantener un balance entre ser amado y ser temido

"El Príncipe"
La fama y buen nombre del príncipe no debe caer en la consideración por el pueblo de ser un hombre blando y en extremo condescendiente. El vulgo teme al rey que es justo y aplica la sanción en su debida proporción, el extremo del rey despiadado es odiado y genera un caldo de cultivo a sublevaciones. En búsqueda de este balance debe evitar el error de despojar a sus súbditos de su patrimonio, hecho que no le perdonarán mientras vivan, por otro lado debe tratar de no colisionar al pueblo con los intereses del ejército.
El pueblo puede exigirle ser considerado, mientras el ejército le moverá a ser cruel, rapaz y tenerlos en actividad para vivir de la guerra. Napoleón Bonaparte comenta sus métodos de represión de las masas como fuertes y efectivos, incluso ironiza cuando Macchiavello busca mesura en los actos del gobernante. El buen gobierno que busca Nicolo está destinado a Italia, que se ha visto sacudida por intervenciones de ejércitos mercenarios que guardaban poca lealtad a los príncipes, solo por la paga.
Un gobernante no debe descuidar el armamento y la fortificación de su pueblo, pues las vituallas de guerra guardan una proporción con la coyuntura de las relaciones con los países vecinos. Para Macchiavello, no es amigo el otro príncipe que exige mantener y respetar la neutralidad sino el que busca una alianza de mutua defensa y apoyo en caso de guerra o invasión. La moral de Macchiavelo es más abierta que la de los anteriores estadistas e incluye puntos de vista no considerados tanto en su época de funcionario.
Una moral maquiavélica o una filosofía de vida

"Estatua de Macchiavelli"
El nombre de Macchiavello queda como sinónimo del mal,
quizá premeditadamente por ser uno de los primeros pensadores políticos de occidente que
minuciosamente nombró los requisitos para acceder al poder y sostenerlo. Los consejos de este funcionario letrado constituyeron una filosofía de vida para varios gobernantes, y por la aplicación de sus principios permitió y cimentó el entendimiento entre las democracias modernas.
El libro de Macchiavello tiene el objetivo de reeducar al lector, haciéndole reaccionar por catarsis ante el funcionamiento de las redes de poder del mundo real. Con esta filosofía no solo los gobernantes, sino los profesionales y hombres de negocios podrían sobrevivir en un mundo de violenta competencia, que aumenta con la globalización, al buscar la forma de tranzar y modular intereses que permitan una convivencia armónica y una negociación discreta en los temas delicados para sobrevivir ambas partes.
Macchiavello antes de maléfico es un propugnador del realismo moral, que busca para la ciudad estado, en formación durante su tiempo. La tesis de que el fin justifica los medios sería un índice de que el hombre es dueño de su destino, desde la época de cambios de Macchiavello hasta hoy. Si el príncipe desde la antigüedad es el primero entre pares, es el mejor modelo para el ciudadano común, que debe estar al tanto de los conocimientos utilitarios de su tiempo, pues su gobernante es versado en todos ellos.
El legado del Príncipe
Macchiavello contribuyó a la formación de ejércitos de ciudadanos, para mantener el lazo entre la tropa y el país, pues desconfiaba de las milicias mixtas apoyadas en mercenarios. Un gobernante que toma esta conciencia sobre la defensa de su pueblo verá el desarme multilateral como una meta a largo plazo. Es deseable evitar las armas de destrucción masiva, pero aún las diferencias entre estados motivan su adquisición. En los noticieros se ven abusos militares de países poderosos sobre países débiles.
El gobernante emplea la violencia y los métodos de represión en caso de necesidad, aunque muchas veces esto es pretexto para persecuciones políticas. Se debe revalorar este libro a la luz de un tránsito a la cultura de paz, que comience por el buen entendimiento de las partes, el respeto a los diferentes puntos de vista con miras a una convivencia necesaria, dentro del país de origen o en la relación con otros estados, más aún cuando los contactos internacionales se hacen más frecuentes en la actualidad.
Volverse maquiavélico es conocer tanto al amigo como al enemigo en todos los campos de nuestro desarrollo personal para evitar que ambos nos sujeten por una alianza desventajosa o por la coerción de la amenaza. El Príncipe sigue generando nuevas lecturas, pues es obra de un hombre que conoció de cerca los círculos e intersticios de poder así como el peso de la traición y la prisión. De sus amargas lecciones sacó provecho para reflexionar y dejar un manual de gobierno del estado y de sí mismo.
Conclusión
En el Príncipe, la moral es un tema y pauta flexible, que el gobernante regula de acuerdo a la necesidad de la coyuntura interna o externa a su gobierno. Este libro ha logrado hacer palpable la relación entre amigos y enemigos políticos como un ejercicio de decodificación de los intereses de ambas partes que pueden llevar a la alianza, la defensa e invasión, o hacia una negociación con vistas a una paz tolerante para todos, que se basa en la convivencia necesaria de los pueblos y grupos de poder.
Lectura del libro | ‘El Príncipe’ de Nicolo Macchiavelo en Scribd
Imágenes:

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
mmmm la vdd no me gusta ese libro creo q hay mejores como el contrato social te lo recomiendo
Hola Judith,
Pues, es uno de los libros más importantes de la historia política del mundo… El Contrato Social de Rousseau es diferente pues su postura es diferente. Al igual que Montesquieu, Locke o Hobbes. Cada uno ha realizado un aporte desde sus perspectivas…
Saludos,
Es verdad que Macchiavelli es despiadado más veces que menos. Pero en su análisis del hombre, por desgracia, no está equivocado “uno obedece mas al que teme que al que ama, las buenas acciones las olvidamos, pero el miedo permanece y nos paraliza” (mas o menos parafraseándolo) Personalmente no adoptaría su filosofía en mi vida, pero él estaba aconsejando a príncipes, en cual sería la forma mas efectiva de gobernar. Lo que me fascina de El Príncipe es su profundo conocimiento siquico, motivos e intrigas políticas. Después de leer este libro no tengo el absoluto respeto ni confianza por ningún gobierno, porque aunque lo nieguen El Principe es su guía.
…el Príncipe es una guía para defender el gobierno ante los arrebatos adversos de la gente común, Sun Tzu lo supera.
es un herror decir que con padecimiento, dolor y muerte se pueda gobernar, creo que numanamente si pero con los fundamentos, principos y valores de Dios. son exactos, creo que es lo que la Humanidad de Hoy pide a gritos!!
German Pablo\Irac.
Me parece un interesante libro, lo dicho en tiempo pasado aplica en la actualidad, sobre todo cuando se refiere a la maldad, es importante analizar aspectos que pueden tener una metamorfosis positiva.
Creo que lo dicho en el pasado, tiene gran aplicación en el actual aún cuando lo categórico se perfila en la maldad, se puede sustraer lo positivo mediante un análisis con una óptica positiva de lo más negativo. (lo mejor de lo peor como un compromiso humano)