Parménides de Elea (540-470 a.C.) escribe el complicado e intricado Poema del Ser, donde busca la relación entre el ser y devenir, lo que está en potencia y acto, la irrupción de lo inevitable, la naturaleza dual del ser de entidad física y mental, junto a una concepción filosófica de la justicia de acuerdo a los mitos del panteón griego. Así busca que el aparato mitológico brinde trascendencia al problema del conocimiento. Con este poema se busca hallar el deber ser de las cosas inmutable.
Parménides opone el ser al mundo de la opinión, para esto presenta tres vías hacia el conocimiento de las cuales solo una es verdadera, justifica su inspiración por parte de los dioses para rescatar el trasfondo eterno del ser, circular y esférico, cerrado en sí mismo, sin presentar aberturas a la opinión o el no ser. El ser es eterno e imperecedero, no tiene limitaciones del mundo inmediato de la physis o naturaleza que remite a la filosofía precedente a Parménides.
Los lectores que quieran leer este poema filosófico, tienen el siguiente link:
http://espanol.geocities.com/gruposer_cl/parmenides.htm



La ayuda de los dioses: Estamos ante una época en que la filosofía no cuestionaba al politeísmo pues cada dios o diosa correspondía a un arquetipo psicológico y aun filosófico basando en el Olimpo, las verdades y fundamentos del razonamiento y el logos o discurso estructurado del conocimiento en todos sus campos. Parménides recurre a Moira, una parca, representación del destino; a Themis, la diosa de la balanza de la justicia; a Dike, y a Ananke, madre de las moiras o parcas, diosa de la necesidad.
Parménides llega a una puerta celestial conducido por un auriga con caballos alados como los del carro de Febo, dios de la belleza y las artes. También están las Helíades, hijas del Sol, doncellas que aparecen al amanecer. Dike, hija de Zeus y Temis recibe al poeta y le dice que por la intuición se puede llegar a lo que está ausente en nuestros sentidos para arribar al conocimiento o episteme. Desde la antigüedad, el conocimiento estuvo vinculado a la justicia por darle sustento ético y dignidad.
La diosa le hace ver al poeta, la distinción que alcanzará con el conocimiento del ser frente a la masa que permanece embotada en el no ser, al que acepta como verdad sin ejercicio de dilucidación. Parménides propone un despertar de la conciencia hacia un estado más alerta de esta. Guardando su lado piadoso, propuso la unidad del logos por la constatación de la unidad del ser. El acceso al ser debe ser por el pensamiento para captar como ser solo lo que es lógicamente coherente.
La unidad del ser: Solamente el ser es pensable, lo que experimentamos diariamente en la physis es una opinión. El mundo sensible lo es solo desde un punto de vista, mientras el ser es considerado presente en el tiempo y ante nosotros. Los griegos ante la multiplicidad de las cosas querían buscar un principio unificador. Para determinar lo que es verdadero y falso recurre a la justicia de la diosa Dike. Esta diosa está como una musa de la poesía pues sirve de inspiración para el texto de Parménides.
El problema para dilucidar esta unidad surge cuando se impone la opinión, y esta es la raíz de la equivocación, pues la verdad es una sola como el ser y la opinión es múltiple. El mundo de la opinión es una mezcla del ser y del no ser, pero el ser es necesidad, es limitación en su unidad. La necesidad del ser es la del pensamiento, del esfuerzo de dilucidar la verdad con justicia. Con Parménides empieza la metafísica como busca de las primeras causas de las cosas.
Este filósofo expresa que el ser es limitado por que está completo sin necesidad de la opinión. El ser tiene una estructura tal que puede ser pensado por ser inteligible. Más allá del ser no hay nada. Un ejemplo de la forma como la necesidad que limita al ser es interna es el caso de las matemáticas que limitan el ser a las fórmulas. Pensar equivale al ser y el ser se limita al pensar, esto se refleja en el lenguaje humano que supone que podemos aplicarles a las cosas es y no es.
El papel del pensamiento: Los filósofos anteriores a Parménides partían de la dualidad del mundo, pero Parménides consideraba a los opuestos contradictorios, solo ve la dualidad como explicación del mundo del ser y de la opinión. Solo podemos afirmar el ser y el no ser, pues la única forma de llegar a un objeto real es teniendo un pensamiento lógicamente coherente con los principios de la razón. Para Parménides el mundo de los sentidos basado en la dualidad es contradictorio y no comprobable.
Parménides destaca una manera de pensar donde no cabe duda, mientras la opinión la juzga falsa por carecer de un principio general y no estar fundamentada. Se separa de la vía de los mortales que consiste en percibir objetos y seres, pero solo lo que aparece ante nuestra conciencia, no la manera de ser de cada objeto. La aplicación de esta tesis de Parménides sirve al filósofo o investigador para purificarse de los sentidos y dirigirse a lo real que debe ser fundamentable
El pensamiento hace presente al ser ante nosotros como ciencia, conocimiento o epistemia, pues al no dejarse llevar por los sentidos el hombre pasa al mundo de la razón, del logos. Para Parménides el ser no se ha generado de la nada o del no ser ni del azar, sino de la necesidad. Lo único pensable es el ser y por eso se limita el uno al otro, mientras la opinión es vacía sin correspondencia, por eso Parménides concibe al ser como una esfera inmóvil, limitada y eterna.
Conclusión: El poema de Parménides es el hito de la fundación de la metafísica, en la búsqueda de esta disciplina por fundamentar la ciencia y el conocimiento. Para este fin recomienda alejarse del mundo de la opinión múltiple, variable y sin principio unificador. El poema expresa la trascendencia de este razonamiento con apoyo en las divinidades griegas en tanto arquetipos del logos, la tesis de la unidad del ser, y el método del pensamiento coherente para trascender a la verdad más allá de la physis.
Fotos:
“298927″ de presocraticos.idoneos.com
“parmenides” de biografiasyvidas.com
“themis” de tsp.cu

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4 Comentarios en “El poema de Parménides”
Es de mucha ayuda
En este lugar debería ir el comentario de un usuario, pero no fue admitido y os diré el por qué del asunto.
Lamentablemente existen personas que no comprenden que somos todos iguales sin distinciones ni étnicas, ni religiosas ni de pensamientos. No suelo censurar absolutamente nada, mucho menos las críticas pues ellas son las que nos sirven para crecer y si alguno no gusta de determinado autor o con lo que escribimos, tiene todo su derecho a manifestarlo aquí.
Pero cuando hacemos apologías discriminatorias (o se ataca directamente) no los aceptare y mucho menos los tolero, en absoluto, eso no ayuda en nada ni tiene ningún sentido con el blog, el artículo, el libro o lo que sea, además de ser totalmente repulsivo.
Quería dejarlo de manifiesto por si alguno deseaba volver a colocar un comentario de este estilo, ya os aviso que no será aceptado en lo más mínimo.
Nos manejamos con total respeto y sin discriminación.
Saludos,
Marcelo Ferrando
Muy importante comprender el mundo de la manera que existia cuando el filósofo documentó sobre el ser, esto fue hace muchos siglos atrás, ya la filosofía moderna ha evolucionado en estas posturas y hoy leemos que la acción (el devenir) si genera ser, con todo lo que ello conlleva. Es decir amigos, no somos seres inmutables ni es cierto que “nunca cambiaremos nuestra estructura de coherencia”, gracias a Dios!
es delo mejor