
Última casa de Lovecraft en Providence, donde falleció
Dentro de la narrativa, uno de los géneros que ha hecho más fortuna desde tiempos inmemoriales es el de terror. Algunas de las obras más populares de la Historia literaria pertenecen a él. Baste citar, como ejemplos, el Drácula de Bram Stoker o el Frankenstein de Mary Shelley. Incluso muchos novelistas de renombre cuyo éxito se debe a otros géneros narrativos realizaron en algún momento de su vida incursiones en éste.
Por otra parte, cuando hablamos de novelas de terror acostumbramos a pensar en relatos de fantasmas, vampiros u hombres lobo. Pero existe otro tipo. Se trata de narraciones cuyo eje argumental gira en torno a criaturas sobrehumanas y de origen desconocido, cuyas formas, dimensiones y comportamiento nada tienen que ver con lo conocido. Precisamente en esta línea inquietante se inscribe la obra de Lovecraft.
Howard Phillips Lovecraft (Providence, Rhode Island, 1890-1937) es considerado uno de los grandes maestros de la narrativa de terror y de ciencia ficción. Él mismo era una persona un tanto especial, pues, al margen de leyendas edificadas a posteriori por sus admiradores, poseía una imparable imaginación. Si a ello unimos que sufría constantes y terribles pesadillas, tendremos los ingredientes perfectos para obtener un autor de novelas de terror.
Y, en efecto, Lovecraft fue un genio del género, capaz de crear todo un universo propio, cargado de misterio y personajes alucinantes, que sabe llegar a la misma raíz de los miedos del ser humano. Se trata de los Mitos de Cthulhu, presentes en gran número de sus novelas, que además son de una originalidad absoluta.
Ellos son los responsables de El horror de Dunwich, una novela corta publicada en 1929. En el pueblo de ese nombre, decadente y cuyos habitantes han caído -en palabras del propio autor- en la degeneración, y precisamente el la familia más afectada por ella, los Watheley, nace Wilbur, hijo de Lavinia –albina y deforme- y de padre desconocido. El muchacho tiene un crecimiento exagerado y un extraño comportamiento. Para sus raras actividades, precisa de un pasaje del libro titulado Necronomicón que se encuentra en la Universidad de Miskatonic. El bibliotecario de ésta, el Doctor Henry Armitage descubre sus intenciones y, aterrado, le prohíbe sacar el libro. Al intentar robarlo, Wilbur es abatido y, ante el pavor de los presentes, se convierte en un ser informe y pavoroso.
El bibliotecario sospecha lo que va a suceder en Dunwich y se traslada allí en compañía de dos colaboradores. A partir de entonces, se desencadena el horror en el pueblo. Los Watheley han criado en su casa secretamente a un ser más monstruoso aún que Wilbur y que sólo podrá ser derrotado mediante los conocimientos esotéricos de Armitage.
Se trata, por tanto, de un terror que podríamos calificar como abstracto: en ningún momento se describe con detalle al ser, tan sólo se dan unas breves pinceladas impresionistas y tampoco sabemos nada de su origen ni su poder. Tan sólo se nos explica que su objetivo es acabar con el ser humano sobre la Tierra. Todo ello confiere al relato una maestría inquietante. Puedes acceder al texto desde aquí.

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2 Comentarios en “‘El horror de Dunwich’, cuando el monstruo es nuestro vecino”
Pues me gustaron mucho las historias que ustedes escribieron para nosotros.. graxias.
mmm
olazz!!!!
esta mui wenah esta pagina…
m enkanta xqe puedo leer d todo!!!!
los qe mas m fascinan son los libros d terror!!!!
estan wenisimos!!!!
el horror d dunwich,cuando el monstruo es nuestro vecino m enkanto!!
wenooo!!!
m voi!!
y les deseo lo mejor!!
no kambien esta pagina nunk!!
xauuuuu!!!
besos…
saludos para todos!!!
les dejo mi msn:
carla_bella@live.com
besitos!!!!