
Una antigua portada de la obra
Cuando un escritor ataca de forma inmisericorde a la clase social privilegiada y, además, lo hace de forma inteligente, corre el riesgo de sufrir una venganza mezquina. Si, por ende, tiene un comportamiento social excéntrico, éste servirá de munición a aquéllos para sus planes.
Esto es exactamente lo que le ocurrió a Oscar Wilde. Sus burlas de la pereza y la falta de inteligencia de la aristocracia victoriana -un grupo de ociosos privilegiados cuyo único talento se reducía, igual que sucede con los ricos de hoy, a asistir a reuniones sociales y explotar a la clase media- terminaron por ocasionarle la cárcel, la ruina económica y la marginación.
Oscar Wilde (Dublín, 1854-1900) procedía de una acomodada familia irlandesa y su educación fue exquisita. Pero su peculiar personalidad lo abocaba a las críticas y las burlas Era amigo de impactar –conducta, por otra parte, bastante común entre las clases altas inglesas-, y su comportamiento excéntrico lo convertía en excelente víctima propiciatoria.
Al margen de ello, Wilde era un escritor genial. Adscrito a la corriente conocida como ‘decadentismo’ –una suerte de ideario postromántico y estetizante, en el que se exalta la automarginación social y lo exquisito-, sus obras, no muy abundantes, poseen una gran belleza, un mensaje profundo y, no pocas veces, abundante humor.
Así sucede con ‘El crimen de Lord Arthur Saville’, relato breve publicado en 1891, y que constituye una jocosa burla de la superstición y la falta de talento de la aristocracia.

Oscar Wilde, en pose 'decadente'
En una fiesta organizada por Lady Windermere, Lord Arthur, cuya boda está próxima, recibe un tremendo vaticinio del adivino Mister Podgers: va a cometer un asesinato. El aristócrata queda anonadado ante el temor de que éste suceda después de su boda y su futura esposa, la dulce Sybil, se vea abocada a la soledad. Por ello, desde ese momento, su mayor objetivo será cometer el crimen antes del enlace y así evitar el sufrimiento a su cónyuge. Piensa en una tía suya, ya mayor y enferma, y en otras víctimas propiciatorias. Pero no revelaremos más.
Como decíamos, se trata de una jocosa sátira de la aristocracia victoriana, educada en los mejores colegios y, sin embargo, capaz de creer –en su frivolidad-, a pies juntillas, al primer arribista que presume de dotes adivinatorias. Es una obrita excelente, muy bien escrita –como siempre en Wilde, cuyo estilo es excelente- y capaz de hacer aflorar la sonrisa en el lector.
Fotos: Portada: SchwammerlBob en Wikipedia | Oscar Wilde: Durova en Wikipedia

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
Cuando el poeta escribe su inmaginacion, escribe el alte de expresar su infinito mundo de belleza y nostalgia que el alma trae al pensamiento
muy bueno me gusta desde el comienzo asta el final
Es fascinante cuando este gran escritor escribio aquellas historias, como si el estuviera viviéndolas en vida propia, la admiración de su talento y su fuerza, quisiera decir que este es un espacio muy lindo para homenajear a Oscar Wilde