Las más hermosas melodías que asociamos con nuestra infancia suelen tener orígenes impresionantes. Aquellas obras que reconocemos como cumbres musicales son en ocasiones inspiradas en otras maestras de distintos géneros artísticos. En la Ópera hay grandes ejemplos: La Tetralogía de Wagner inspirada en la leyenda de los Nibelungos por ejemplo. Pero hay otros caso iguales de notables. Uno de ellos tiene que ver con el magnífico cuentista alemán E.T. A Hoffman. Claro que Hoffman no solo era un literato autor de cuentos. Su espíritu romántico estuvo más cerca de personalidades del renacimiento por la facilidad con la que abordaba distintas profesiones y oficios: abogado, músico, literato y pintor.
Es curioso, en el caso del gran escritor alemán, que su talento como escritor haya influenciado a otros geniales músicos más que su propia obra musical. Igualmente llama la atención que sus cuentos no hayan logrado tanta fama como la música compuesta por otros artistas basadas en sus cuentos. Los ejemplos más clásicos de estos casos son la ópera “Cuentos de Hoffman” escrita por Offenbach, el ballet Coppélia y la más famosa de todas las adaptaciones musicales de sus piezas literarias: El Cascanueces de Piotr Tchaikovski. Grandes monumentos musicales que se basaron en otras pequeñas joyas literarias de un autor polifacético.
Quizás lo que más llame la atención de estas inmortales obras sea que se basaron en la obra de un músico, pero no por su legado musical sino por su legado literario. En el caso de Hoffman su fama musical no se debe a sus propias composiciones sino a las composiciones de otros artistas que tomaron como inspiración cuentos suyos. Guardo especial predilección por la excelente canción “La Barcarola” compuesta por Offenbach para su Ópera “Cuentos de Hoffman”. La bella canción que compone Offenbach nos eriza los pelos por su perfección. Quizás a muchos jóvenes lectores la mención de la canción de la Ópera no les suene a nada, pero deberían escuchar la canción para sorprenderse (quizás algunos la reconozcan sin recordarla plenamente y es que es uno de los grandes legados musicales de la humanidad). Para mayor entendimiento de lo que hablo los remito al siguiente enlace. Conocerán entonces la gloria de esta canción.
Esta bella canción se volvió a hacerse famosa cuando el cómico italiano Roberto Benigni la utilizó para su película “La Vida es bella”, pero pese a los galardones obtenidos por esta cinta y la popularidad y cariño ganado entre los miles de espectadores cinematográficos que la vieron, la canción merece ser recordada por su contexto original: en la obra de Offenbach.
Pero la más famosa de las adaptaciones musicales de un cuento de Hoffman se la debemos al genio ruso Tchaikovski. La obra que menciono es uno de los más admirados ballets de la historia y compite con “El lago de los cisnes” como el ballet más bello y querido del compositor ruso. Obviamente se trata del Cascanueces. Tamaño prodigio musical tiene su origen en un espléndido cuento de Hoffman que ya contiene los momentos más cálidos del ballet. Si alguien criado en la civilización occidental refiere que no conoce la música del Cascanueces debe haber crecido encerrado en un cuarto sin ventanas. Incluso los más acérrimos fanáticos de MTV han escuchado en alguna oportunidad la sobrecogedora pieza musical que narra las desventuras de un Cascanueces.
En mi caso debe reconocer que una de las primeras asociaciones que hago respecto al Cascanueces es con la película de la productora Disney de dibujos animados: Fantasía. Lo primero que se me viene a la mente es la famosa escena de los hongos bailando la danza china es uno de mis momentos clásicos de cine infantil (y de todas la edades porque Fantasía es una belleza que merece observarse a cualquier edad). Siempre que la veo se me dibuja en el rostro una sonrisa y ahora la puedo ver cuando quiera gracias a la red en este enlace.
El cuento de Hoffman tiene algunas similitudes argumentales con el ballet ruso, por ejemplo la figura de Drosselmeier. En el cuento de Hoffman es el padrino bondadoso que les lleva juguetes a sus ahijados, en la obra de Tchaikovski es el tío de la niña protagonista. Luego la figura del soldado cascanueces “adoptado” por la niña luego de ser roto o maltratado por el hermano se repite y la gran aventura del sueño de la niña se repite.
Quizás la obra de Hoffman por su carácter experimental haya perdido fama frente a la condensada y redonda obra de Tchaikovski, pero el desarrollo de la trama del cuento del escritor alemán posee unos elementos de complejidad inusuales en autores de cuentos infantiles. Ya quisieran los autores modernos del boom de los cuentos infantiles introducir cuentos dentro de cuentos, como lo hace E.T.A Hoffman en el “Cuento de la nuez dura” que se acopla perfectamente con el argumento principal al ser una anécdota del pasado del protagonista. Otro momento feliz del cuento es la relación entre sueño y vigilia. La pequeña María sufre accidentes en la “vida real” que se corresponden con su aventura del sueño. Lo que los padres y la perspectiva de la realidad tradicional interpretan como un accidente tiene una explicación distinta en el mundo de los sueños.
Se trata de una temática que se ha repetido muchas veces. El viaje al mundo onírico. Tenemos en el mundo del cómic el clásico y excepcional “Pequeño Nemo en la tierra de las pesadillas”, una historieta que toma mucho del cuento de Hoffman y que al igual del ballet Cascanueces tiene como protagonista central a un niño. Con la publicación del cuento Cascanueces se introdujo un ciclo narrativo modélico: El viaje de los niños al mundo onírico.
Una peculiaridad que también debe mencionarse y que lo hace distinto a cualquier otro final de cuento infantil es el matrimonio final entre la pequeña María y el cascanueces. En la obra literaria la fantasía se impone a la realidad reemplazándola y desapareciéndola. Algo que confirma al cuento en la categoría más querida de Hoffman, el cuento fantástico.
Son muchas la virtudes del cuento y su influencia en la producción artística de occidente, pero lo mejor es descubrirlo con una lectura que se la recomiendo con mucho entusiasmo y que usted querido lector puede hacer descargando el cuento ‘El Cascanueces’.
¿Alguno de los escritores actuales de literatura infantil puede producir algo similar a este cuento de Hoffman? Usted tiene la respuesta querido lector.



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2 Comentarios en “El Cascanueces”
necesitaria el texto para hacer una hobra de teatro con niños pequeños desde ya muchas gracias
Adriana,
En le penúltimo párrafo del artículo, hay un enlace que te lleva a una página donde puedes descargar el cuento ‘El Cascanueces’, además de ‘el Hombre de Arena’ e ‘Historia de Fantasmas’.