Entrada categorizada en ‘clasicos’

Libros Gratis, Teatro, clasicos
El burlador de Sevilla y convidado de piedra

Don Juan Tenorio, el nacimiento de un mito

Uno de los personajes más destacados de la literatura universal
Por Luís Martínez González, en 9 de Febrero de 2010

Al igual que en otros aspectos de las artes, en la literatura también se origina una mitología propia, constituida por personajes que han calado tan profundamente en la conciencia colectiva que se erigen en representativos de una forma de entender la vida –ya sea para bien, ya como ejemplo de perversión- hasta el punto de que son rápidamente identificados con una actitud vital.

Monumento a Tirso de Molina en Madrid

Monumento a Tirso de Molina en Madrid

Los ejemplos son muy numerosos, pero, por citar algunos, podríamos decir que Emma Ozores –y su correlato francés, Bovary- personifican la insatisfacción de la persona reducida a una vida superficial y frívola; Werther se erige como arquetipo del idealismo y la rebeldía románticas; o don Quijote es la encarnación del idealismo y la lucha inútil por la justicia.

Como ellos, don Juan Tenorio es personificación de muchas cosas y no todas positivas. Así, por una parte, es el prototipo del rebelde ante la sociedad, que vive saltando por encima de sus convenciones y haciendo lo que le viene en gana, rasgos muy atractivos en cualquier época y lugar. Pero, por otra, es un ser perverso, que no duda en engañar para lograr sus objetivos sexuales, aunque con ello arruine la vida de sus víctimas.

Sea como fuere, se trata de uno de los personajes literarios que más han calado en la conciencia universal, hasta el punto de  que, en casi todas las épocas y lugares se han realizado reelaboraciones del mito. Moliere, Zorrilla o Lord Byron son algunas de las figuras literarias que se han ocupado de él.
Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Ciencia ficción, clasicos

Ana Karenina, heroína de novela

Los corsés de la aristocracia rusa por León Tolstói
Por Andrea Jaén, en 9 de Febrero de 2010
La actriz Juliette Binoche como Ana Karenina

La actriz Juliette Binoche como Ana Karenina

Los dramas grandilocuentes del siglo XIX afectaban a sufridas mujeres que se convertían en heroínas, no sólo de la historia, sino de su tiempo. Podríamos citar a la Jane Eyre de Emily Brönte, a la Catherine Earnshaw de Cumbres Borrascosas o a la Madame Bovary de Gustave Flaubert como algunos de los ejemplos más significativos. En el camino nos encontramos con Ana Karenina, a través de la cual León Tostoi retrata a otra de esas mujeres valientes que desafiaron las convenciones de la época atendiendo tan solo a la llamada de sus propios deseos.

Ana es una virtuosa mujer casada con el juez Alekséi Karenin y madre de un hijo. Los pilares sobre los que reposa su plácida y aburrida existencia se verán sacudidos cuando conozca a Vronsky, un joven oficial al que es presentada en la estación de tren de Moscú. De ese encuentro fortuito nacerá un amor obsesivo y real entre los dos. La pasión que siente hacia Vronsky la llevará a romper su matrimonio y a abandonar a su hijo, al tiempo que se verá rechazada y juzgada por todos los que antes parecían ser sus amigos. La hipocresía y el clasismo de la sociedad aristocrática se ponen de manifiesto.

Leon Tolstoi nos narra la historia de Ana y de otros muchos personajes: Vronsky, Karenin, Kitty y, sobretodo, la suya propia a través del personaje de Lyovin. Como el mismo Tostói, Lyovin reniega de los antivalores de la sociedad aristocrática, no entiende sus referentes culturales y tampoco aprueba sus divertimentos. Cuando Lyovin cree haber alcanzado la felicidad completa se da cuenta de que le falta la paz interior que se desprende de la fe verdadera y de la comunión con uno mismo. Este espiritu inquieto entronca con la manera de ver la vida de su autor. En definitiva, microhistorias a través de las cuales podemos leer los ecos de una macrohistora que nos habla de Rusia, de sus carencias y de sus virtudes. De sus hipocresías y de sus verdades. Una sociedad a punto de convulsionarse y cambiar el curso de su historia para siempre.
Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Novela, Opinión, clasicos
La lozana andaluza

La mujer en la novela picaresca

Cuando el pícaro es femenino
Por Luís Martínez González, en 8 de Febrero de 2010

El género picaresco es una contribución de la literatura española a la narrativa universal. Fruto de las peculiares condiciones sociales de la España de la época, su principal rasgo es ser protagonizadas por marginados que, a través de artes poco éticas, tratan de medrar y conseguir el ascenso social.

Escena del Lazarillo de Tormes, por Goya

Escena del Lazarillo de Tormes, por Goya

La primera gran obra de género es El Lazarillo de Tormes, pero su éxito originó un gran número de secuelas así como que otros muchos autores se interesaran por escribir narraciones picarescas. Seria muy largo enumerar la lista de ellos, pero baste decir que un extraordinario talento como Quevedo realizó su aportación con la Historia de la vida del buscón llamado don Pablos.

La figura del pícaro había sido siempre masculina, pero, con el desarrollo del género, algunos autores idearon una nueva variante: introducir a la mujer como protagonista de estas obras y, como consecuencia de ello, enriquecer la picaresca con algunos rasgos peculiares.

De este modo, la picara comparte algunas características propias de su correlato masculino, como sus orígenes humildes, cuando no degenerados, la baja catadura moral, la codicia, o el uso del ingenio para medrar. Pero también presenta elementos nuevos.
Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Biografía, Divulgación, clasicos
Biografías breves

Cervantes, un genio desdichado

Las andanzas del autor del Quijote
Por Luís Martínez González, en 5 de Febrero de 2010

Al leer el Quijote, uno no puede dejar de preguntarse cuánto hay de autobiográfico en él. Y es que si el ilustre hidalgo manchego vive toda una serie de aventuras bajo su disfraz de caballero, no menos accidentada fue la vida de su creador, el genial manco de Lepanto.

Monumento a Cervantes en Toledo

Monumento a Cervantes en Toledo

Miguel de Cervantes y Saavedra nació en Alcalá de Henares en 1547. Eran sus padres Rodrigo de Cervantes, cirujano de escasa fortuna a juzgar por los distintos lugares a que hubo de emigrar, y Leonor de Cortinas. De su juventud se poseen pocos datos. Se sabe que estudio en Madrid, en el estudio de Juan López de Hoyos. La primera noticia cierta que se tiene de él es que, en 1569 y a causa de un duelo con un tal Sigura, hubo de huir a Italia, enrolándose en el sequito del Cardenal Acquaviva. Ello le permitirá conocer de primera mano el arte renacentista.

El hecho más glorioso de su vida es, indudablemente, la Batalla de Lepanto –calificada por él mismo como ‘la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes ni esperan ver los venideros’-, en la que Cervantes, a bordo de la galera Marquesa y enfermo de fiebres, participa heroicamente, recibiendo varias heridas, entre ellas la que le deja inmóvil la mano izquierda.

De regreso a España, con cartas de recomendación para Don Juan de Austria en las que se recomienda que se le conceda el grado de capitán, es apresado por los turcos y recluido en Argel, penoso cautiverio que durará cinco años y cuya experiencia incluirá en relatos de cautivos como el famoso que aparece en el Quijote.
Seguir leyendo »

Comentarios (1)
Poesía, clasicos
Poesía de los Siglos de Oro

Garcilaso de la Vega, renovador de la lírica española

Junto a Boscán, introdujo la corriente petrarquista en nuestras letras
Por Luís Martínez González, en 5 de Febrero de 2010

Hasta el siglo XVI, la poesía castellana  se hallaba constituida por dos corrientes. Una, popular, cuyo máximo exponente eran los romances y los villancicos y que hundía sus raíces en los mismos inicios de la literatura peninsular. Y otra, culta, conformada por cancioneros de contenido amoroso o didáctico-moral, que procedía de la tradición provenzal.

Retrato de Garcilaso de la Vega

Retrato de Garcilaso de la Vega

Pero, pronto, a estas dos tendencias vendría a unirse otra de origen italianizante. Los dos grandes poetas transalpinos Dante Alighieri -figura esencial de la poesía tardomedieval o prerrenacentista- y su sucesor, Petrarca, influyeron de modo esencial en la poesía europea del momento.

Y, como España no iba a ser una excepción, en la península ibérica esta lírica de origen italiano se introdujo por medio de dos figuras esenciales en nuestras letras: Juan Boscán y Garcilaso de la Vega, quiénes la conocieron de primera mano debido a sus contactos con poetas de aquéllas tierras –en el caso del primero- y a sus estancias allí –en el del segundo-.

Garcilaso de la Vega (Toledo, hacia 1501-1536) encarna como pocos la figura del cortesano renacentista que definiera Castiglione en sus obras. Soldado y poeta, perteneció a la Corte del Emperador Carlos I y realizó numerosos servicios en Nápoles y otros reinos de la península itálica, lo que le permitió entrar en contacto con los seguidores de Dante y Petrarca.
Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Cuento, Libros Gratis, clasicos
El libro de Patronio o Conde Lucanor

Los cuentos de Don Juan Manuel

Es el creador de la prosa literaria castellana
Por Luís Martínez González, en 3 de Febrero de 2010

El nacimiento de la prosa literaria es tardío en la literatura española con respecto a otros países y también si se lo compara con la poesía. Hasta su aparición, su lugar era ocupado por ésta en su modalidad épica, es decir, aquélla que narra las hazañas de los grandes héroes del momento –el Poema de Mío Cid es un proverbial ejemplo en este sentido- y, sobre todo, por textos en Latín.

Retrato de Don Juan Manuel

Retrato de Don Juan Manuel

Aunque sus primeras manifestaciones –las Glosas Silentes y las Emilianenses- se sitúan en el siglo X, según datación de Menéndez Pidal, habría que esperar al siglo XIII para presenciar un cultivo habitual de obras en prosa con intención artística. A su aparición contribuyeron en buena medida los sabios árabes y judíos que se incorporaron a Castilla con la Reconquista y, sobre todo, la irrupción de seglares en la cultura, hasta entonces patrimonio casi exclusivo de los religiosos.

Por tanto, podemos situar el origen de la prosa literaria en los reinados de Fernando III el Santo y, sobre todo, en el de Alfonso X el Sabio. Se trata de una literatura de intención didáctica y moral. No obstante, su valor estético es todavía relativo, a pesar de la normalización ortográfica y sintáctica llevada a cabo por el Rey sabio.

Habría que esperar a la llegada del sobrino de éste, Don Juan Manuel, para poder hablar de una prosa con intenciones verdaderamente artísticas. Nacido en Escalona, provincia de Toledo, en 1282, fue un activo político, que participo en las luchas dinásticas entre sus parientes, y uno de los hombres más cultos de su tiempo.
Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Opinión, Poesía, clasicos
Lírica española

Campoamor y la poesía del Realismo

Un autor injustamente olvidado
Por Luís Martínez González, en 2 de Febrero de 2010

La lírica, como la música y otras artes, son consustanciales al ser humano. Todas las épocas han tenido su poesía y sus poetas. Pero también es cierto que cada periodo presenta un tipo peculiar de poesía, en la que influyen las creencias, costumbres y modas del momento, las cuales, incluso, hacen que predomine sobre otros géneros o quede rezagada respecto a ellos.

Monumento a Campoamor en Madrid

Monumento a Campoamor en Madrid

Estas afirmaciones se ven corroboradas a la perfección en una época tan prosaica como la del Realismo literario, que se desarrolla en la segunda mitad del siglo XIX. En este periodo, el de las revoluciones burguesas y el desarrollo industrial, la narrativa es la que goza del gusto del público lector, en detrimento de la poesía y el teatro.

No obstante, estos géneros siguieron cultivándose, si bien es cierto que ampliamente influidos por el novelístico. Como consecuencia –al margen de los casos de Bécquer y Rosalía de Castro, verdaderas rarezas para la época por su talla lírica- la etapa del Realismo muestra una poesía fuertemente prosaica y de temática muchas veces circunstancial.

Se trata por tanto de obras en las que predomina la tendencia narrativa –el contar una historia de modo directo- y la filosófica, con frecuente menoscabo del uso de figuras típicamente poéticas y, en consecuencia, de menor belleza que la de otros periodos literarios.
Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Libros Gratis, Teatro, clasicos
El amor constante

Guillén de Castro, ilustre discípulo de Lope

Un gran creador de caracteres femeninos
Por Luís Martínez González, en 1 de Febrero de 2010

Puede decirse sin miedo a equivocarse que la irrupción de Lope de Vega en el, por otra parte, escueto panorama dramático español de su época supuso la aparición y consolidación de un teatro nacional de extraordinaria calidad. El Fénix creó toda una dramaturgia a la que bautizó como Comedia Nueva y sentó cátedra hasta el punto de dar lugar a toda una escuela.

Una edición de las obras de Guillén de Castro

Una edición de las obras de Guillén de Castro

Uno de sus principales seguidores fue Guillén de Castro (Valencia, 1569-1631), formado en la Academia de los Nocturnos y que sería, a su vez, máximo representante de la llamada Escuela Valenciana y gran admirador de Lope. No obstante, Guillén ya tenía obra publicada cuando conoció al maestro y, por ello, su teatro presenta ciertas peculiaridades respecto al de éste.

Ello no significa que no se le pueda considerar discípulo de Lope. Sí lo es, lo que ocurre es que –como sucederá más tarde con otros autores, como Tirso de Molina o Mira de Amescua- posee una personalidad y un talento propios.

Compuso Guillén unas treinta y cinco obras teatrales, entre las que la crítica destaca Las mocedades del Cid, en la que, con un trasfondo a medio camino entre la historia y la leyenda, muestra la gestación del héroe desde su adolescencia hasta conformarse como gran batallador. Pero posee también otras obras muy estimables.
Seguir leyendo »

Comentarios (0)
Ensayo, Opinión, clasicos
Un extraordinario articulista

Larra y el costumbrismo español

Visión crítica del casticismo
Por Luís Martínez González, en 1 de Febrero de 2010

Pocas figuras encarnan la peculiar personalidad del romántico como Mariano José de Larra. Su carácter atormentado, su inadaptación a la época en que vivió y su suicidio final hacen de él un verdadero modelo canónico de la forma de ser del romántico. Sin embargo, esto no deja de ser una simplificación, ya que su personalidad es mucho más compleja.

Retrato de Mariano José de Larra

Retrato de Mariano José de Larra

Nacido en Madrid en 1809, hubo de exiliarse con su padre, médico afrancesado, y su madre al finalizar la Guerra de la Independencia. Por ello, su lengua fue el francés y tuvo que aprender el español a su regreso, en 1818. Tras una excelente formación, emprende su carrera periodística, que le llevará a ser la pluma más prestigiosa de la prensa pero que también le granjeó no pocos enemigos. Ello, unido a su tormentosa relación con Dolores Armijo, precipitó su suicidio el 13 de febrero de 1837.

Al margen de breves incursiones en la narrativa y el teatro, Larra fue un periodista de raza, de aquéllos que recorrían las calles observando comportamientos y haciendo acopio de novedades para luego transcribirlas a sus artículos. Y, en este sentido, es, probablemente, el primer articulista moderno.

De ideario liberal y honda preocupación por España –por algo fue uno de los principales modelos de la Generación del 98-, todos sus textos transmiten la tristeza del intelectual ante el estado de postración de su país y sus propuestas modernizadoras.
Seguir leyendo »

Comentarios (1)
Libros Gratis, Teatro, clasicos
La dama de las camelias

La cortesana de Alejandro Dumas

Una lección de bondad
Por Luís Martínez González, en 28 de Enero de 2010

No es muy frecuente en la literatura que un padre y su hijo sean ambos escritores famosos. Normalmente, los descendientes acostumbran a tomar otros derroteros profesionales –quizá a sabiendas de las penurias económicas que proporciona la escritura- o, en caso de dedicarse a ella, no suelen alcanzar la categoría de su padre.

Alejandro Dumas hijo

Alejandro Dumas hijo

Sin embargo, este hecho sucede con los Dumas, ambos llamados, además, Alejandro. Si el padre fue un novelista y dramaturgo famoso, no menos lo fue su hijo natural, aunque éste con una obra más reducida en cantidad.

En efecto, Alejandro Dumas hijo (París, 1824-1895) nació fruto de la relación del autor de Los tres mosqueteros con una humilde costurera. Reconocido por su padre en 1831, estudió en los mejores colegios y, como aquél, vivió una juventud un tanto disipada, quizá movido por el estigma que, en aquellos tiempos, significaba ser hijo natural.

En 1844, conoció a la cortesana Marie Duplessis, quién inspiraría La dama de las camelias, escrita primero como novela –fue publicada en 1848- y, más tarde, adaptada al teatro.
Seguir leyendo »

Comentarios (0)

  



Responde la encuesta y participa en nuestros sorteos

 

 

Secciones

Canales

Sindicación

Añade este blog a tu lector de feeds

¿Qué es un lector de feeds?

Correo Electrónico:

Red de Blogs SmallSquid

Enlaces de Interés

  • Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Fondo bibliográfico de libre acceso con obras de Literatura, Historia, Ciencias,…
  • BookCrossing-Spain Libera y comparte tus libros
  • LIBROdot.com biblioteca online de libros en español
  • Libros Clásicos Libros y literatura clásica
  • Libros en Barrapunto. Información de actualidad sobre libros libres o con licencia Creative Commons
  • Wikisource Biblioteca en línea de textos originales que se encuentran en dominio público o que hayan sido publicados con una licencia GFDL.
  • Libros Clásicos Web dedicada en exclusiva a los libros, donde se podrán encontrar títulos y autores clásicos. Además de una biblioteca, hay multitud de herramientas y actividades de apoyo.
  • Libros Blog de libros libres de derechos para descargar gratis

© Copyright 2010, SmallSquid.com. Red de blogs, SEO y Webs 2.0

SmallSquid.com está gestionado con WordPress

Creative Commons - Some Rights Reserved
 
Un proyecto realizado por Blogestudio
Cerrar
Envíalo
Powered by ShareThis