La narrativa de ciencia ficción es, si la relacionamos con otros géneros novelísticos, relativamente reciente: sus primeras muestras –salvo curiosidades aisladas, como algún relato de Poe- se dan en el siglo XIX, con dos maestros: Julio Verne y H. G. Wells. Tras ellos, nombres tan conocidos como Sir Arthur Conan Doyle o Edgar Rice Burroughs –el creador de Tarzán- produjeron obras de este tipo.

Ray Bradbury
Pero la narrativa de ciencia ficción por excelencia se desarrolla en el siglo XX, y, sobre todo, tras la Segunda Guerra Mundial. En efecto, es entonces cuando aparecen o se consagran los grandes creadores del género: Asimov, Aldous Huxley, Arthur C. Clarke, Philip K. Dick y otros muchos, entre los que ocupa lugar no poco destacado Ray Bradbury.
Ray Douglas Bradbury (Waukegan, Illinois, 1920) es uno de los maestros de la ciencia ficción moderna, aquella que no sólo busca los hechos insólitos o futuristas en otros planetas y civilizaciones, sino en la propia vida en la Tierra. Un porvenir en que el Hombre, manipulado por modernas técnicas de adoctrinamiento y sugestión, carezca de toda libertad y no sea más que un peón al servicio de las fuerzas dirigentes.
Galardonado con casi todos los premios existentes en el género, Bradbury ha dado a la luz algunas de las más destacadas creaciones del mismo. Inolvidables son sus ‘Crónicas marcianas’, ‘El hombre ilustrado’ o la novela que nos ocupa.
Seguir leyendo »

Añadir a Del.Icio.Us



Arthur Bertram Chandler
Alfred Bester
Edmond Rostand debe estar en este momento siendo ahorcado por Cyrano de Bergerac en donde se encuentren ambos. El punto por el que sucede esto es como tomó Rostand al personaje de




