
El destino trágico de un autor controvertido
Los amantes de los personajes truculentos seguro que ya conocen la excéntrica y osada personalidad de Lord Byron (1788-1824), uno de los escritores más celebrados de su tiempo, y que Goethe llegaría a describir como un poeta del presente. La obra que nos ocupa, Don Juan, no pudo ser acabada debido a la muerte repentina del escritor inglés a raíz de un ataque de epilepsia. Inscrito en la corriente del Romanticismo, con su última obra Lord Byron conseguiría perpetuar uno de los estereotipos más conocidos dentro de la literatura española. Creado por Tirso de Molina, el personaje de Don Juan Tenorio es un verdadero libertino que se escapa a las leyes impuestas, tanto morales como legales. Un arquetipo que se puede asumir a la personalidad del propio autor, cuya vida se caracterizaría siempre por el escándalo.
No vamos a detenernos aquí en el hecho de si el personaje exisitó realmente o no, lo que nos interesa son todas las implicaciones “psicologizantes” que hacen de este personaje la culminación literaria de Lord Byron. Escrito entre 1819 y 1824, antes de que al autor se le practicasen dos sangrías de funestos resultados, Don Juan representa todo aquello que se le atribuía a la propia leyenda de Lord Byron. Se trata de un arquetipo obsesionado con la seducción, sexual, totalmente narcisista e insatisfecho al mismo tiempo. El propio escritor iniciaría sus relaciones con las mujeres siendo tan solo un niño y de manera fuertemente contradictoria. Por un lado encontramos a una voluble madre, que lo amaba y martirizaba a partes iguales. Por otro, a su niñera, Mary Gray, una devota calvinista con la que se iniciaría en la práctica del sexo y la lectura de la Biblia a la edad de nueve años.
Estas experiencias le hicieront tomar conciencia de lo que suponía la melancolía, a una muy temprana edad. Quizá por ello se dedicaría con tanto empeño a la poesía. Su alter ego, Don Juan, ha sido considerado por la crítica como un ser afeminado y homosexual, un arquetipo satánico y rebelde propio de la corriente romántica. Lord Byron siempre cultivaría una leyenda maldita que le perseguría hasta su muerte. Acusado de incesto, sodomía y antipatriotismo, en 1816 se vería obligado a abandonar Inglaterra. Fue en Europa donde su cáriz satánico o vampiresco alcanzaría la inmortalidad, ya que Lord Byron sería la figura que inspiraría las obras Frankenstein de Mary Shelley y El Vampiro de John William Polidori.

Retrato del escritor
Así, Don Juan se estructura en 16 cantos y conforma una suerte de autobiografía, en la que el héroe se transforma en una especie de figura romántica basada en las pasiones del alma, contraria a la razón y la institución política. El sexo, los viajes y la muerte temprana de amigos y familiares caracterizarían la vida de Lord Byron y connotarían su obra. La idea de destino trágico que acompaña a sus textos se vería reflejada en su propia vida. Es por ello que podemos afirmar que su Don Juan es el último intento de irreverencia por parte del autor, además de un autorretrato… consciente o no.
Lord Byron muerto por Wikipedia Commons en Wikipedia
Retrato por Wikipedia Commons en Wikipedia

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
Lord Byron, Milton, Goethe, Keats. Saltas de uno a otro con los ojos desorbitados y la emoción te enardece. Disfrutas cada palabra siempre que sea de una buena traducción y lamentas no poder leer directamente en su idioma. El pirata, Lara, Don Juan. Puedo leerlos y releerlos sin fin.