
Michel Houellebecq
La verdad es que adentrarse en el terreno fangoso de un ensayo denso, oscuro o, incluso, pretendidamente complejo, no es algo que apetezca especialmente, sobre todo cuando uno lo que busca es un rato en el que disfrutar tras una jornada de trabajo y antes de que llegue la siguiente. Esa es la gran falta del género, por eso cuando un título consigue superar ese tradicional oscurantismo, para hablar en un idioma dinámico y comprensible, el gozo puede ser máximo.
El mundo como supermercado, de Michel Houellebecq, es un librito pequeño, sencillo y muy manejable. Apenas cien páginas dóciles, pero llenas de reflexiones acertadas para muchos. Pensamientos y análisis no excesivamente profundos, pero sobre los que no viene mal detenerse para contemplar, con espíritu crítico el mundo en el que vivimos.
Sin ansias de arrojar dogmas o recetas para la supervivencia, tan solo la idea de llamar la atención, con un lenguaje pretendidamente polémico, sobre algunos aspectos de la realidad.
Aspectos como la crisis del arte moderno, las particularidades de la resistencia lectora, la existencia de la arquitectura como elemento organizador de la urbanidad, el mundo concebido como un supermercado, con objetos en exhibición y consumidores, la excesiva numeración de la realidad, la existencia de la poesía como una forma distinta de acercarse al tiempo y al espacio. Ideas más o menos acertadas, pero, todas ellas, valiosas como para dedicarles un minuto, aunque sea para descartar su validez.
Houellebecq sabe que es muy complicado llamar la atención sobre aspectos que se salgan de las modas o éxitos del momento, por eso busca la provocación en cada sentencia, en cada entrevista, en cada reflexión. Es su herramienta.
Todos sabemos que en el actual estado de los medios, sólo se presta atención al que patalea, al que grita o al que agrede. Su opción es la pataleta. Está convencido que tras la paleta están sus palabras, y esas son sobre las que quiere llamar la atención.
Provocación en las entrevistas seleccionadas, en las reflexiones sobre poesía y poética, en su ensayo sobre el mundo como supermercado (sin duda lo más destacado del libro), pero sin salirse de la brevedad y sencillez del libro. Ese es otro de los aciertos. La polémica sólo tiene cabida en porciones pequeñas, si no satura, acaba por crear insensibilidad.

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.