Durante décadas, la obra dramática de Jacinto Benavente dominó el panorama teatral español. Dotado de innegable talento literario, supo como pocos conectar con el gusto del público con un teatro burgués de escenarios urbanos que planteaba temas sencillos y una suave crítica social.
Tal fue el éxito benaventino que su obra creó escuela. Con mayores o menores diferencias, una serie de dramaturgos que se inician teatralmente durante los años treinta siguieron sus pasos. Entre ellos se hallaban Víctor Ruiz Iriarte, Juan Ignacio Luca de Tena, José María Pemán o Claudio de la Torre.
Pero, probablemente, el dotado de mayor talento dramático era Joaquín Calvo Sotelo (La Coruña, 1905-1993), quién, si bien escribió una serie de obras que siguen los pasos de Benavente, en otras se distancia en cierta medida para cultivar un teatro que -salvando las distancias- se acerca al existencial de Buero Vallejo.
Como el autor de Historia de una escalera, plantea en él conflictos de conciencia del ser humano cuando se encuentra en situaciones límite que, a su vez, obligan a éste a interrogarse sobre la vida.
No obstante, Buero poseía más talento trágico que Calvo Sotelo y, por eso, su fuerza dramática es mayor. Ello no va en detrimento del segundo, sino que es mérito del primero, puesto que Buero es uno de los más importantes autores del teatro contemporáneo.
Por todo esto, debemos señalar, en honor a la verdad, que Criminal de guerra es una excelente drama. Tras la Segunda Guerra Mundial, el general alemán Hoffmann es condenado a muerte por sus crímenes. Por su parte, el coronel americano Williams investiga la autenticidad de estas acusaciones, al tiempo que está enamorado de la hija de aquél.
Por una cuestión de honor, el alemán quiere suicidarse y el americano le facilita el veneno. Cuando Hoffmann se autoinmola, Williams descubre documentos que prueban su inocencia, pero ya es tarde. A resultas de haber ayudado a aquél a matarse, el americano es degradado y encerrado en prisión.
La obra trata de plantear el conflicto entre vencedores y vencidos pero éste queda un tanto diluido a causa del planteamiento, que, al individualizarse en el caso de los dos militares, pierde un poco de fuerza trágica.
También muestra una cierta tendencia a lo melodramático. Pero, a pesar de estos pequeños defectos, se trata de una muy estimable creación teatral, quizá la mejor de Calvo Sotelo tras un magnífico drama: La muralla.
Podéis leer la obra aquí.
Fuente: Biografías y vidas.
Fotos: La Coruña: Pablo Herrero en Flickr | Academia de la Lengua: Adal-Honduras en Flickr.

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
Es muy interesante este material siguán publicando