Heinrich Böll (1917-1985) escribe un cuento descriptivo llamado Aquellos días en Odesa, narra la aventura citadina de tres jóvenes soldados Kurt, operario de una fábrica de cuero, Erich, granjero y el narrador que está en servicio sin haber dejado aún la escuela. Viven una aburrida, incómoda y miserable estadía en el cuartel de Odesa, donde su base para sucia y llena de piojos. Esperan que el avión los lleve a Crimea donde tienen más probabilidades de morir.
Hartos de la monotonía se escapan del cuartel de noche, van a la ciudad a una casa que sirve de taberna a los soldados. Ellos tres tienen poco dinero, un cabo les invita unos vasos y les recomienda vender algunas cosas como reloj, estilográfica y billetera a la dueña de la taberna, para que puedan seguir tomando y comiendo durante la madrugada. Se escaparon a las 4 de la mañana, y se sentían extraños al dominio que los soldados exhibían con las mujeres del bar y a la alegría de estos hombres.
El aburrimiento y el miedo: Los tres soldados que exploran la ciudad escapando del cuartel, se hacen pasar por el “comando Seltscbáni” para que el guardia los deje salir del cuartel. Salen porque no pueden dormir por los piojos y las canciones en el cuartel, también porque temen que sea su única posibilidad de divertirse ante una batalla complicada en Crimea a donde parten al final del cuento. Los tres soldados no se sienten preparados para el campo de batalla y salen a destresarse.
Al principio del cuento esperan varias veces los aviones porta tropas que no llegan debido al cielo nublado. Al final del cuento suben a un avión pensando que ya no volverán a Odesa o que quizá no vuelvan a estar vivos. El miedo es parte del instinto de conservación, los tres protagonistas de la historia son los soldados más jóvenes del cuartel, por ello son los que menos dinero tienen en la taberna. Se desprenden de sus pertenencias para pasarla comer y beber a gusto en el bar.
Tomar vino y aguardiente se vuelve una prueba de madurez para estos jóvenes soldados, prueban su resistencia al trago sin emborracharse, quemando hasta el último marco en salchichas, carne y licor. Los soldados aprenden a divertirse, toman como los militares mayores y hasta aprenden a cantar la canción “El sol de México”, tema pintoresco para Europa en esa época. Tomar pone a prueba su voluntad, si no caen bebiendo pueden esperar tener fortaleza en el combate de Crimea.

El aprendizaje: Los jóvenes reclutas aún no han peleado en el campo de batalla, su vida transcurre en los límites del cuartel, se arriesgan a una reprimenda del sargento por salir de noche, esto no se da porque duermen bien y al día siguiente parten en el vuelo a Crimea. La diversión es una despedida al entrenamiento, es la quema de una etapa de aprendizaje que los prepara para crecer o morir con valor. Cuando llegan al bar, los soldados mayores se ríen de ellos pero de inmediato los hacen brindar.
Los tres soldados han salido con sus uniformes nuevos, sin marcas de combates. La tela es de fibra de madera de los pantalones y jersey, que les produce picor. Este síntoma de incomodidad será dominado al calor del trago y la comida que encuentran más variada que en el cuartel. Allí los panes están contados por cabeza y en la taberna pueden darse el gusto de probar pasteles y panes con carne. Entran con compostura y terminan cantando y brindando en una ocasión que parece la última de sus vidas.
Lo único que no pueden hacer es conseguir mujeres en el bar, no se arriesgan a tanto, miran con asombro a seis soldados besando y abrazando a tres mujeres con las que después salen a la calle. Ellos se conforman con cambiar la rutina, empezando por la dieta que los tiene atosigados en el cuartel. Los jóvenes soldados aprenden a disolver su miedo, al menos por una vez antes de la batalla, olvidando la gravedad del compromiso de ir a pelear pronto.
La iniciación: Los soldados tenían miedo de ir a Crimea, pero sabían que peor era quedarse en el cuartel sucio e incómodo. Después del aprendizaje viene la iniciación, una prueba de fuego que marcará el comienzo de sus carreras si es que sobreviven. Ir a pelear es cambiar de escenario, del simulacro y entrenamiento a la prueba de las habilidades en la batalla. El silencio al final sobre su suerte no nos permite especular, lo único inminente es que debutarán en el campo de batalla.
Todas las noches estos soldados dormían mal por los piojos, gracias al trago pueden dormir cómodamente, con la seguridad de haber dejado atrás su etapa formativa en Odesa. Estos jóvenes tienen la edad apropiada para la iniciación apenas han dejado la escuela o están en ella. La prueba del trago es una experiencia que los prepara para afrontar la experiencia del combate. Superan el aprendizaje porque el cabo que encuentran en el bar se despide contento de ellos.
En tiempos de crisis como una época de guerra, la vida se da acelerada, los jóvenes reclutas queman etapas rápido, si no han formado valores de su familia, los aprenderán de sus superiores para conservar el ethos militar y asegurar la continuidad del arma como cuerpo de hombres preparados en la dureza de la guerra y con las suficientes habilidades sociales para superar el tedio y el estrés.
Conclusión: El cuento Aquellos días en Odesa de Boll, narra como unos jóvenes reclutas se ven forzados a romper la aburrida rutina de un sucio cuartel en Odesa para conocer la ciudad y salir a divertirse en un bar bebiendo y comiendo cosas que no les ofrecen en el cuartel. Entrarán con timidez al bar, porque los soldados mayores dominan la escena pero pronto generarán simpatía en estos hombres quienes les enseñan a desenvolverse en la taberna y disfrutar la ocasión.
Terminada la diversión, concluye el proceso de aprendizaje pasado en el cuartel para comenzar la iniciación al día siguiente en el campo de batalla de Crimea. Los soldados saben que van a quemar etapas muy rápido pero eso es inevitable. La diversión los hace evadir el miedo y el trago que han bebido es una escaramuza para el verdadero combate.
Fotos:
“boll03″ de http://www.centennial.k12.mn.us
“boll” de nobelprize.org
“heinrich-boll-4″ de nndb.com
“jna0056l” de cartoonstock.com


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