La crítica literaria es, a veces, muy injusta con los poetas. Basta que éstos no se ajusten a las modas e inquietudes del momento para que sean marginados y, lo que es peor, muchas veces se desprecie su obra por ello, sin reparar siquiera en sus cualidades estéticas. La nómina de creadores que han sufrido este desprecio es larguísima.

Portada de un recopilatorio de los poemas de Ory
Uno de los casos contemporáneos en la literatura española es el de Carlos Edmundo de Ory (Cádiz, 1923). Poeta de cuna, pues su padre lo fue y bastante cualificado, en el ámbito del Modernismo –fue amigo y seguidor de Rubén Darío-, Ory nace a las letras en una época en que lo que se estilaba era una poesía de carácter mayoritario, es decir, asequible a todos, pues lo que importaba era el mensaje. Las tendencias estéticas y las urgencias humanas lo exigían así -es necesario recordar que hablamos de los años finales de la década de los cuarenta, al poco de terminar la Guerra Civil y la Segunda Mundial-, tras los brutales acontecimientos recientemente vividos. Y los autores no podían sustraerse a tales inquietudes, por lo que sus obras exponían hondísimas preocupaciones existenciales.
Ajeno a ello, el poeta gaditano cuya antología presentamos propugnaba una suerte de ‘Surrealismo ibérico’, que rechazaba la angustia existencial y reivindicaba la libertad expresiva, la imaginación y el puro juego. Esta especie de poesía encastillada en su torre de marfil no tuvo el menor éxito, aunque si algunos seguidores –Cirlot, Ángel Crespo, Gabino Alejandro Carriedo- y el movimiento, denominado ‘Postismo’ (abreviatura de Postsurrealismo), habría de esperar a los años setenta para ver reconocidas sus cualidades.
Permanente innovador de las formas poéticas -Ory creó después el ‘Intrarrealismo’ y el ‘Taller de poesía abierta’-, su trayectoria va desde el citado Surrealismo peculiar hasta la poesía ‘visual’ de originales ‘collages’, pasando por otras etapas experimentales.

Vista de Cádiz, donde nació el poeta
Su obra estaba dispersa por revistas hasta hace relativamente poco tiempo, pero, en los últimos años, se han sucedido las antologías, entre las que destacan la preparada por el también poeta Félix Grande y titulada ‘Poesía (1945-1969)‘ y la realizada por Cózar bajo el sugerente epígrafe de ‘Metanoia’.
Con todo, Ory es un poeta muy poco conocido, lo cual es –a nuestro juicio- injusto, pues en el ámbito de la creación literaria no todo deben ser preocupaciones y denuncias. También, y más en la poesía, tiene cabida la pura belleza formal, sin mayores aspiraciones, y en ello, el creador gaditano es, sin duda, un maestro.
Fotos: Portada de libro: Tomada de Libreria Luces | Cádiz: Zifra en Wikipedia

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.