El siglo XX, con sus enormes convulsiones, produjo un tipo de intelectual que podría calificarse como desorientado. Si el papel de éste es reflexionar acerca del Hombre y la Sociedad para proponer corrientes de pensamiento que arrojen luz sobre ellos, los de la pasada centuria –salvo escasas excepciones- se mostraban tan perdidos como el común de los mortales.
En un mundo sacudido por brutales guerras, el intelectual del siglo XX bastante tiene con buscarse a sí mismo, con hallar un sentido a su vida y a su obra que, a la vez, expliquen, en lo posible, el papel del Hombre en el mundo.
Un claro ejemplo de ello es el poeta y novelista italiano Cesare Pavese (San Stefano Belbo, 1902-1950). Experto en literatura norteamericana, traductor de muchos narradores de la ‘Generación perdida’ – desde Steinbeck hasta Hemingway- y profundo admirador de la obra de Walt Whitman, Pavese es la viva imagen de la búsqueda de uno mismo y del pesimismo existencial.
Bien es cierto que su vida no fue fácil y que algunos simplifican su suicidio final achacándolo a desengaños amorosos. Pero no lo es menos que la idea de quitarse la vida se encuentra a lo largo de toda su obra. Quizá a causa de tanto buscarse inútilmente a sí mismo. O quizá precisamente porque terminó encontrándose.
Sea como fuere, el hecho es que Pavese es uno de los más importantes escritores italianos del siglo XX. Excelente poeta, cultivó igualmente la novela y el cuento y en todos ellos aflora el pesimismo existencial a que antes aludíamos.
Su breve relato Años es, precisamente, la historia de un desengaño amoroso. El protagonista recibe de la mujer con quién vive la noticia de que su relación debe terminar. Ante la indiferencia de ella, que se entretiene pintándose las uñas, y mientras recoge sus cosas, reflexiona sobre su futuro.
Lo que realmente le importa no es que ella lo abandone, sino cómo será éste: un trágico destino. Él mismo lo señala al decir: “De lo que yo era entonces no queda nada. Queda sólo que había comprendido quién sería en el futuro”.
Nos hallamos, por tanto, ante una oscura reflexión acerca de las personas y muy especialmente de las mujeres. Y ello entronca con el papel que éstas ejercen en la obra del italiano, quién, generalmente, muestra una visión bastante negativa y frívola de ellas. Quizá fuera por misoginia o tal vez por su propia incapacidad para conservarlas a su lado.
Podéis leer la obra aquí.
Fuente: El Cultural.
Fotos: Obras de Pavese: Martín Pulaski en Flickr | Turín: Dalbera en Flickr.

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.