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Poesía
Poesía del 27`

‘A un río le llaman Carlos’, de Dámaso Alonso

El río refleja la tristeza del poeta
Gonzalo Valdivia Dávila
07:30h Miércoles, 06 de mayo de 2009
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"Dámaso Alonso"

"Dámaso Alonso"

Dámaso Alonso (Madrid, 1898-1990) fue un reconocido poeta, crítico, estudioso y filólogo de la generación del 27,
damaso-alonsoalumno del célebre Ramón Menéndez Pidal. Su poema ‘A un río le llaman Carlos’ (1954), contempla la belleza del Charles River de Massachussetts, como una masa enorme de agua gris que por momentos evoca tristeza. En este poema, el yo poético busca un indicio de humanización en el río al que rinde este homenaje. El río es símbolo de vitalidad por su fluir parejo, desemboca en muerte porque recrea el curso y tránsito natural de la vida.

Hay una alusión a las Coplas de Jorge Manrique por esta temática de la muerte y la tristeza, pues con la muerte acaba la persona en el mundo físico, es decir termina la individualidad del ser como ente empírico, pues todos son únicos y distintos como lo son los ríos. Los poetas no son seres completamente alegres, aunque pueden celebrar en sus versos logros del espíritu, del amor, etc. La nostalgia de un poeta como Alonso se refleja en la claridad del río, el cual le devuelve su imagen y le hace aprender su ethos, pues en un momento ambos se confunden.

La extrapolación de la tristeza en el río
Al final el poeta llama Dámaso al río, para rectificarse y volver a nombrarle Carlos, en cierta forma recuerda el mito de Narciso que se veía en el río, pero él efebo ignoraba que el río se contemplaba a sí mismo en sus ojos. El yo poético descubre su soledad frente al río, la conceptualiza como fuente de tristeza e inspiración para este poema, que no deja de ser personal al establecer las correspondencias entre el tono gris del agua y el ánimo que esta imagen produce en el espíritu del poeta, mientras él sigue humanizando al río Charles.

El poeta se ve a sí mismo y capta su propio ethos en la personalidad del río, sin embargo el río es un ser de portento, que aparece como un dios fluvial. El se mira único y distinto en un río único que está humanizado, pero que con cierto respeto reconoce en la metáfora de un dios. El río lo puede ver como un ser pequeño, incluso con indiferencia, por eso plantea la distancia con la divinidad. El río puede parecer solitario pero alberga vida en su interior, más que ello deposita en sí motivaciones para los versos del poeta, donde amabas soledades confluyen.


Este poema viene a los 56 años de Dámaso Alonso donde el poeta ya tenía recorrido un trecho considerable en el mundo literario y podía ver su vida como un fluir en el arte, en tanto una entelequia que le tendría que sobrevivir. La existencia y contingencia del río sobrevive al yo que lo evoca, pero este poema permite dejar la identificación como un punto de partida para el homenaje a un río que devuelve un reflejo humano. Carlos parece un nombre común, pero instala la posibilidad de encontrar el tema cotidiano y natural entre el poeta y el río.

"Charles river en Massachussets"

"Charles river en Massachussets"

La contemplación desde la orilla

"Heráclito de Efeso"

"Heráclito de Efeso"

Dámaso contempla a Carlos desde la orilla, le fascina que fluya mansamente, que esté calmado a pesar de su grandeza, pues este río recorre 22 ciudades distintas en Massachussets, incide en el color gris que aprecia en el río, una propiedad que lo entristece y que empleó la generación del 27 para connotar tristeza como en el poema Remordimiento en traje de noche de Luis Cernuda, en el que enuncia y dibuja al hombre gris, protagonista de ese poema. El gris es una condición del ánimo, expresada como nostalgia por una felicidad que se aprende brevemente.

En la orilla el yo poético se siente en otro estado, uno previo al fluir natural del río, que se actualiza en el texto como aspiración del poeta. El poeta quiere ser como el río para fluir sin su tristeza o al menos existir llevándola a cuestas sin que le estorbe el paso. El yo se encuentra en la contingencia del mundo físico y de las causalidades que unen su pasado al presente. El río es un espacio purificador en todas las culturas, arrasa con las cargas negativas como el dolor, la culpa, el estrés, pues es atemporal, se concibe igual a sí mismo antes y después de mirarlo.

Sobre la unicidad del río, podemos recordar la cita de Heráclito de Éfeso: ‘Nadie se baña dos veces en el mismo río’, pues el curso de las aguas cambia la identidad del recipiente, y hay cambios minúsculos en la forma y esencia del río que no son perceptibles por el hombre. Sin embargo, Dámaso Alonso alude a las coordenadas de espacio y tiempo como un conjunto de cualidades que determina el ser de las cosas, para él, está contemplando a un mismo río que se mueve en su lecho y debido a su caudal solo ve el agua trasladarse mansa y gris.

El anhelo de emular al río
El río siempre se concibe en movimiento, aún sus aguas sean mansas, su curso no se puede apreciar en una simple mirada, pues requiere seguimiento. El poeta frente al río anhela disponer la fluidez para disponer su inventiva en el texto, pasa de un estado de contemplación o potencia a uno de acto por la búsqueda de elementos en común que pueden vincular su mente y personalidad al ethos del río Charles. El poeta quiere ser como el río, pero purificado por su contemplación, mientras no alcance ese estado el vínculo lo expresa la tristeza.

En este poema surge la pregunta por el origen del nombre, algo que viene de la profesión de filólogo de Dámaso Alonso. El nombre Carlos es el signo de humanización del río, el aspecto esencial que puede vincularlo al poeta y ser enunciado por el yo poético. Lo que se destaca del río es sus aguas como un espejo del alma del artista, aquí donde el predominio del gris connota la tristeza de ambos, quizá por la soledad del creador literario ante un mundo que impone la cotidianeidad, la rutina y no da mucha cabida al arte.

Conclusión
Partiendo de la humanización del río Charles, por su nombre Carlos, el poeta puede conectar su ser al del río en una exploración de la tristeza como una condición inevitable en un artista del mundo moderno, sin embargo no todo es pesar, hay un anhelo de ser como el río en lo tocante a fluidez para volcarlo hacia la creación literaria.

Lectura del poema | ‘A un río le llaman Carlos’, de Dámaso Alonso en Poesia-inter.net

Imágenes:

Dámaso Alonso en Voxveritatis

Charles river: Eric Hall en Wikipedia

Heráclito en Livius.org

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