Luis Cernuda (1902-1963) fue amigo de (1898-1936) pues ambos fueron poetas e intelectuales de la generación del 27, coetáneos y enfrascados en proyectos similares que Federico García Lorca compartían y discutían cordialmente con su grupo de poetas, la muerte prematura de Lorca marcó un momento muy penoso para esta generación de artistas, quienes vivían amenazados por la dictadura de Francisco Franco, que no toleraba la oposición intelectual. Cernuda rinde un sentido homenaje a Lorca en su poema ‘A un poeta muerto’.
En este poema, el talento de Lorca se actualiza como un bien escaso en una España que aún no daba cabida a personas con su sensibilidad, para remarcar este detalle Cernuda emplea la metáfora de una flor que brota entre las rocas, y de un don ilustre que se opone a los insultos del vulgo y de la gente en pro de la dictadura. Lorca tuvo el merecido homenaje de varios poetas del 27, no solo de Cernuda, sino también de Rafael Alberti, quien le dedicó su poema ‘Elegía a un poeta no tuvo su muerte’ para reivindicarle por la crueldad de su asesinato.

"Estampilla por el centenario de Luis Cernuda."
Un entorno hosco renegaba del poeta
En la dictadura de Franco se cometieron muchos excesos, la censura no diferenciaba al artista del ciudadano y revolvía toda actividad que un intelectual podría ejercer en diversos aspectos de su vida para acusarlo y juzgarlo como una persona peligrosa al orden social. La época de la muerte de Lorca es oscura en el poema, pues es una etapa de ‘odio y destrucción’, el nacimiento y vida del poeta marca la diferencia en un escenario donde impera la violencia, pues Cernuda le dice: ‘La sal de nuestro mundo eras’, pues su talento generó simpatía.
La genialidad implica un ‘triste sino’ en el caso de Lorca, pues despierta rencores y envidias de personas que no lo supieron apreciar. Lorca como Cernuda sufrieron cierto rechazo por su homosexualidad, solo que en el caso de Federico García Lorca este fue un pretexto para que los militares de la facción de Franco lo fusilaran. Sin embargo, como en el poema de Alberti, la muerte reivindica al poeta porque le lleva al plano espiritual, al que estuvo cerca por el cultivo de su arte, es decir al final recibe el sosiego y el mérito suyo se expande sobre sus detractores.
Lorca es un poeta con ángel, es decir con don de gentes, ese es un presupuesto axiomático del poema. Además Granada y el paisaje natural acogen al poeta con sus árboles cipreses y laureles que darán abrigo y protección a la memoria ilustre del poeta andaluz. Hay que aclarar que Cernuda, un hombre sensible no generaliza el odio ni la animadversión en todo su pueblo, solo habla de casos contados que representan el grupo de poder tiránico, pues al poner de relieve la simpatía del poeta ya alude a un gran número de gente que lo estimaba y apoyaba.
La muerte es el paso de la tragedia a la inmortalidad

Federico García Lorca joven
Es legítimo para la generación de intelectuales, artistas y poetas reivindicar a su ilustre amigo y poeta Federico García Lorca, el arte puede limpiar la infamia recibida injustamente por su brutal asesinato, pues si bien reconoce la tragedia de su pérdida, a una edad en la que podía seguir componiendo obras de arte con lucidez, permite situarlo en la esfera de la inmortalidad, al perennizar el corpus de su obra: poesía, teatro, etc., como material de lectura obligatoria y de justo mérito para considerarla imprescindible en el canon literario español y universal.
Hay una reivindicación del Eros gay de Cernuda y Lorca en la mención a los cuerpos de los bellos efebos que el poeta gustaba, sin embargo, aparte del dato biográfico se puede extrapolar esto a la idea de un grupo de jóvenes escritores bajo la tutela del poeta, o de las generaciones siguientes que se inspiraron en su obra completa y lo continuaron con reminiscencias de lecturas, epígrafes, trabajo de intertextualidad, tal y como sucede con la obra de todos los grandes autores, su recuerdo los reivindica y su obra se enaltece.
La tragedia supone el sufrimiento inmerecido del héroe, por fuerzas externas superiores a su dominio, que tarde o temprano tendrán injerencia en su vida. Una muerte trágica conmociona a un pueblo, a un grupo de deudos, entre los cuales pueden incluirse válidamente los amigos íntimos, es decir el grupo de poetas de la generación del 27 que estuvo cohesionado por objetivos comunes de difusión del arte y la cultura en España. El caso de Lorca, poeta universal ante todo, debe contemplar su representatividad del pueblo andaluz, que deja dolido al morir.
La victoria del recuerdo
La trayectoria de todo poeta canónico es imposible de borrar o tergiversar, la muerte violenta de un artista reconocido en vida carece del poder malsano para desprestigiarlo. La historia en estos casos absuelve a las víctimas de la barbarie, la intolerancia y la persecución política. En la figura de un héroe confluyen aliados y enemigos, por ello Cernuda diferencia el grupo disfórico o negativo de la gente zafia, ramplona y odiosa constituida por los calumniadores y violadores de derechos humanos versus el grupo de amigos, lectores y admiradores de la obra de Lorca.
Siempre en momentos de recuperación de la memoria nacional y aún cuando la dictadura despliega su mayor poder en actos abusivos, hay gente que condena la violencia y el crimen. El arte tiene por fin enaltecer el espíritu, darle un ocio placentero y quedar como referente para sus continuadores, cultores o nuevas generaciones de escritores que lo quieran citar y homenajear. Aparte de este sentido de elegía del poema de Cernuda, hay un llamado a velar por una cultura de paz, que se funde en el reconocimiento en vida del artista por su pueblo.

"Estatua de Federico García Lorca en Madrid."
Conclusión
El poema en homenaje y elegía a Lorca de Cernuda expresa la unidad y conciencia de clase de la generación del 27 como grupo artístico e intelectual, que no puede dejar de ponderar la pérdida de tan valioso poeta, del que fueron amigos y coetáneos. Lorca como héroe de este poema vencerá el flagelo de la muerte violenta por el merecido reconocimiento de su obra, que lo vuelve un escritor inmortal y fuente de inspiración para generaciones venideras de escritores.
Lectura del poema | A un poeta muerto de Luis Cernuda en Poesia-inter.net
Imágenes:

Coincidiendo con el centenario de la publicación de la novela, una iniciativa española reeditará la obra de Bram Stoker junto con un documental y contenido extra. Llegará el próximo 20 de abril de 2012.
“el mayor pecado del hombre es haber nacido”,
fue el guillotinazo (de cabezas cortadas)
que dejo don pedro calderon de la barca,
y la muerte,
como unica huida de ese pecado,
su profilaxis;
cernuda acarreaba ese mismo ‘pecado’ calderoniano,
de ahi su sensibilidad
(sin conciencia de pecado no hay sensibilidad);
era una cuesta sisifica donde ‘tanatos’,
como liberacion,
como victoria sobre el anhelo frustado,
esperaba en la cima de la montan~a al condenado;
por eso su libro, “la realidad y el deseo”,
expresa, esencialmente,
su gran ‘contradictio in adjecto’;
porque en el anda-luz exilado,
‘realidad’ (su realidad) y ‘deseo’ (su deseo),
estan en conflicto,
en conflicto sagrado,
vivencial, libidinal, ontologico, humano;
sobre todo en una sociedad inquisitorial
desde cuyo ‘panopticon’ se vigilan
las ‘buenas costumbres’ de los presos
que estan amarrados;
y aqui esta cernuda;
pero es agil, inteligente, y domina la palabra;
hay poetas que llegan a la palabra por la poesia,
en el es al reves;
porque para enfrentar al mundo,
para combatir al mundo,
y cuando se lucha (para establecer el deseo),
contra el ‘pecado’ de haber nacido,
y con la palabra para sublimarlo,
surge la lirica, su excelsa lirica:
poeta vivo, poeta muerto,
y entre estas dos riberas,
cernuda, alado ya, tiende su cuerpo;
cuando en la man~ana
del cinco de noviembre de mil novecientos sesenta y tres,
Paloma Altolaguirre subio a su cuarto,
“estaba tendido en el suelo”…muerto,
entre esas dos riberas,
poeta vivo, poeta muerto.
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